Archivo mensual: mayo 2026

Horario de Misas en el Santuario Catedral

Debido a los ejercicios espirituales del clero diocesano, desde el Santuario de Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica comunican el horario de Misas durante la semana del 25 al 29 de mayo.
Lunes 25 al jueves 28
9.00 y 18.00 Santa Misa.
El Santuario Catedral se cerrará a las 20.00.
Viernes 29
9.00 Santa Misa.
19.00 Adoración Eucarística rogando por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
20.00 Santa Misa. Ordenación Sacerdotal.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca

Presentaron la reedición del libro Esquiú, Apóstol y Ciudadano

Como parte de las variadas actividades programadas para celebrar el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, durante la noche del domingo 10 de mayo, en las vísperas de la gran fiesta que se vivió en Piedra Blanca a la mañana siguiente, se llevó a cabo la velada académica y cultural en el Cine Teatro Catamarca.
La ceremonia contó con la presencia de Mons. Luis Urbanč, obispo anfitrión; y varios prelados, entre ellos el Cardenal Ángel Rossi, Arzobispo de Córdoba, y la participación del público en general.
En la oportundad, hizo uso de la palabra el Prof. Mario Daniel Vera, quien afirmó que el Beato Esquiú no solamente es una figura importante del pasado, sino que es presente y futuro, fundamentando cada uno de estos aspectos.
Por su parte, fray Pablo Reartes, sacerdote franciscano catamarqueño, radicado actualmente en Santa Fe, expuso sobre “Esquiú: Apóstol y Ciudadano, Servidor de la unidad”, lema que anima el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario de su nacimiento. Hizo una semblanza del Beato Mamerto Esquiú resaltando aspectos de su vida como apóstol, religioso, sacerdote ejemplar y ciudadano comprometido con la Patria. Enmarcó su presentación en los 800 años del tránsito de San Francisco a la Casa del Padre y los 200 años del natalicio del Beato Esquiú y de los 100 años del inicio del proceso de canonización.
“Hace 200 años nació un santo en La Callecita de Piedra Blanca, han transcurrido 143 años del tránsito a la Casa del Padre. El 4 de septiembre del 2021, en su beatificación, hemos vivido un día en Dios, porque Beato es el ciudadano del cielo”, dijo, citando luego a varios autores que destacaron su figura y su labor apostólica.
Ofreció extractos de su pensamiento que revelan su humildad, la defensa de la Constitución, la devoción a la Santísima Virgen y su profundo deseo de cumplir siempre la voluntad de Dios.
“Quiera Dios que despierte nuestro interés, devoción y amor por el Beato a nivel devocional, a nivel académico y popular”, manifestó hacia el final, invitando a que “recorramos los barrios, las parroquias, las escuelas, escuchemos a la gente contar los cientos de miles de gracias recibidas, y así podamos llegar al milagro tan esperado para su canonización, para mayor gloria de Dios y del Siervo Dios, el Beato Mamerto Esquiú”.
«Es su obra mas importante y la escribió con ciencia y con amor»
Seguidamente, el Pbro. Oscar Tapia junto con la Mgter. Isabel Bazán, hija del Lic. Armando Raúl Bazán, presentaron la reedición del libro “Esquiú, Apóstol y Ciudadano”, publicado por primera vez en el año 1996.
Isabel Bazán compartió de manera amena su testimonio sobre lo vivido en el seno familiar en torno al Beato Esquiú. Y respecto de la obra literaria dijo que “es una obra a la que mi padre le dedicó mucho tiempo, él mismo define que fue su obra más importante, y a la que escribió con ciencia y con amor. Quiere resaltar la excelsa figura de un fraile franciscano nacido en Piedra Blanca, provincia de Catamarca”.
En cuanto a las fuentes en las que se basó para dar vida al libro, especificó que “para su ejecución consultó fuentes escritas, las biografías de Esquiú que existían hasta el momento en que comenzó a investigar su obra; visitó los archivos provinciales y nacionales, incluso viajó a Bolivia con mi madre, a Tarija y a Sucre, donde el hoy Beato Esquiú había vivido por más de 13 años, publicó un periódico y tuvo una acción pastoral muy importante”.
Asimismo, indicó que “mi padre también formó parte de la comunidad de hermanos devotos de Fray Mamerto Esquiú, de la cual fue presidente, recuerdo cuando se reunían al frente de la iglesia de San José de Piedra Blanca, en la casa de algunos vecinos que integraban esa comisión… es decir que puedo dar testimonio desde muy pequeña de su devoción por la figura de Fray Mamerto Esquiú, y a medida que iba avanzando en el conocimiento de este fraile su devoción fue creciendo y la transmitió a su hogar”.
Aseveró que “estuvo muy vinculado a la causa de la canonización de Fray Mamerto, esperando, pero fallece unos meses antes de que sea declarado Beato. El legado y el testimonio de él es su devoción permanente a la figura del Beato Mamerto Esquiú, a la que imploraba permanentemente”.
Finalmente, agradeció “la reedición de esta obra de mi padre, la tercera edición”, apuntó, a la vez que expresó el deseo de “que sirva como instrumento para que se conozca la vida de Fray Mamerto Esquiú y se acreciente entre nuestros comprovincianos y nuestro país su devoción, y su santidad sea inmediata”.
«Es un escrito ágil, ameno, excelente»
A su turno, el padre Oscar Tapia expresó la alegría por la reedición de la obra del Lic. Armando Raúl Bazán, afirmando que “estamos frente a una biografía histórica que nos va a aportar un conocimiento bien fundamentado. El mismo Bazán, en el prólogo, cuando expresa lo que pretende con el libro, dice: ‘Estoy convencido de que la historia es un campo apasionante de conocimiento a condición de que esté bien contada con rigor científico y amenidad literaria’”.
Luego describió que “es un escrito ágil, ameno, excelente, por ese motivo estamos muy contentos con esta obra”.
Agradeció “en primer lugar, a la familia”, acotando que “la primera edición fue en 1996, la segunda se hizo en Catamarca en 2013” y recordó que aquel año, “el licenciado Bazán, cuando fue elegido el Papa Francisco, se ilusionó mucho y dijo: ‘Este nombre nos lleva a San Francisco y al franciscano ejemplar que tenemos en Catamarca’. Y agregó: ‘Vamos a reeditar la obra’, y se agotó”.
En este sentido, enfatizó que “estábamos debiendo una buena biografía; en estos últimos años, sobre todo a partir del Congreso Académico acá en Catamarca, en el 2021, se ha despertado un interés, además de lo popular, en la academia. Nuestro obispo Mons. Luis siempre nos dice que pongamos a Esquiú en la academia, que se estudie sus sermones, sus mensajes. Actualmente, después del Segundo Congreso que se hizo en Córdoba, hay un equipo interdisciplinario de investigación de la Universidad Católica de Córdoba, que también integramos varios catamarqueños, y se está trabajando en digitalizar todos los sermones, los mensajes, porque toda la bibliografía que tenemos está agotada”, y agradeció a la editorial Ágape por asumir el desafío de publicar bibliografía sobre nuestro querido Beato.
“Los catamarqueños creemos, y le compartimos a los obispos, que no sólo debe ser Santo sino también Doctor de la Iglesia, así que estamos contentísimos”, señaló el sacerdote, dando “gracias a Dios por todos estos esfuerzos que se hacen a nivel devocional, a nivel académico, a nivel familiar, a nivel parroquial, retomando este amor, esta devoción que en un tiempo la mantuvimos como acallada y queremos compartir esta buena noticia”.
Como corolario de esta velada, el Ballet del Instituto Rubinstein deleitó con su danza en el homenaje al Bicentenario del Beato Esquiú.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
 

Festejos por el Bicentenario del Natalicio del Beato Esquiú

Histórica y jubilosa celebración por los 200 años del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú
En la diáfana mañana de este lunes 11 de mayo, Piedra Blanca, su tierra natal, fue epicentro de las celebraciones centrales por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, enmarcadas en el Año Jubilar Diocesano, animado por el lema “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la sociedad”, y en el contexto del Jubileo por los 800 años del nacimiento de San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, cuyo carisma hizo vida nuestro querido Beato Esquiú.
En el atrio del histórico templo de San José, se celebró la Misa Solemne, presidida por el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba; y concelebrada por el cardenal Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de Argentina; Mons. Luis Urbanč, obispo anfitrión; Mons. Mario Cargnello, arzobispo de Salta; Mons. Carlos Sánchez, arzobispo de Tucumán; Mons. César Daniel Fernández, obispo de Jujuy; Mons. Dante Braida, obispo de La Rioja; Mons. José Luis Corral, obispo de Añatuya; Mons. José Antonio Díaz, obispo de Concepción; Mons. Luis Antonio Scozzina, obispo de Orán; Mons. Rubén Darío Quintana, obispo prelado de Cafayate; Mons. Claudio Pablo Castricone, obispo coadjutor de Orán; Mons. Enrique Martínez Ossola, obispo auxiliar de Santiago del Estero; Mons. Alejandro Nicolás Musolino, obispo auxiliar de Córdoba; y Mons. Roberto Ferrari, obispo auxiliar de Tucumán. y numerosos sacerdotes del clero catamarqueño y de diócesis hermanas.
Participaron de la ceremonia litúrgica autoridades provinciales encabezadas por el gobernador de Catamarca, Lic. Raúl Jalil; la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Alejandra Benavídez, legisladores provinciales y nacionales, el rector de la Universidad Nacional de Catamarca, Ing. Oscar Arellano, entre otras.
En el mismo solar donde se vivió hace casi cinco años la ceremonia de su beatificación, se congregaron religiosas y religiosos, abanderados y escoltas de instituciones educativas, gauchos, cadetes de la Escuela de Suboficiales y Agentes Fray Mamerto Esquiú de la Policía de la Provincia, fieles devotos y peregrinos, destacándose la presencia de aquellos venidos de Villa Cura Brochero, provincia de Córdoba, donde el Beato Esquiú ejerció su pastoreo como obispo, para participar de esta celebración histórica y fervorosa.
En su homilía, Mons. Rossi vinculó la figura del Beato Esquiú con el lema del Jubileo del año 2025: «Peregrinos de esperanza». “Le calza justito, a medida, al Beato Fray Mamerto Esquiú”, dijo.
Y rememoró que “san Juan Pablo II nos definía como Homo Viator, el hombre que camina, y afirmaba que la esperanza es la virtud del hombre que camina”. Y afirmó: “Fray Mamerto Esquiú fue claramente eso. Peregrino por los caminos de este mundo: Catamarca, Tarija, Perú, Ecuador, Tierra Santa, Roma, Córdoba… Esquiú murió como vivió, en camino, volviendo de La Rioja. Peregrino de los caminos de este mundo, Y peregrino de ese otro camino, ciertamente más hondo, más sinuoso, que es el camino del corazón… un corazón, el del Beato, que tenía claro hacia dónde ir: «el corazón del sabio -dirá- está en la casa del duelo en la casa de los que lloran…» allí hay que estar presentes, hacia allí hay que rumbear, donde los pobres”.
En cuanto a su labor pastoral, el cardenal Rossi sostuvo que “no se limitó a las grandes catedrales. Como nos relatan las crónicas, su casa era la ‘casa de los pobres’. Atendía personalmente a los indigentes, compartiendo con ellos no solo el pan material, sino el consuelo espiritual. Incluso en sus últimos momentos, tras un viaje de servicio a La Rioja, falleció en la humilde posta de El Suncho, rodeado de gente sencilla”.
“Esquiú nos enseña que el verdadero pastor camina con su pueblo, se ensucia los pies en el barro de la historia y nunca pierde de vista el rostro de Cristo en el necesitado”, aseveró. Y narró aspectos del modo caritativo con el que actuaba nuestro amado fraile. Entre otros, comentó: “Es linda aquella anécdota de un extranjero que estaba de paso por Córdoba y preguntó qué había en esta ciudad que mereciera conocer. Le contestaron: «Si usted llega a conocer al Obispo de Córdoba, conocerá lo mejor que tiene esta ciudad». Y al preguntar en dónde vivía el Obispo, le respondieron: «Recorra las calles, y aquella casa en la que vea entrar o salir una multitud de pobres y necesitados, esa es la casa del Obispo». El extranjero así lo hizo y después comentó: «La opinión más elevada acerca de aquel hombre apostólico, resulta pequeña para lo que mis ojos han visto»”.

Afinar la mirada para contemplar la realidad
En otro tramo de su homilía resaltó que a pesar del reconocimiento público que tenía Esquiú, huía de la fama. “En mayo de 1862 solicitó a sus Superiores ser trasladado a un lugar en donde no lo conocieran. De este modo, se radicó en Tarija, Bolivia, para vivir en el seno de una comunidad de observancia conventual. Esta decisión respondía a la búsqueda de una vida oculta, alejado de toda fama, aunque implicara alejarse de su querida tierra natal y de sus familiares”, expresó.
Posteriormente, el prelado cordobés se refirió a la figura de Esquiú, que es recordado como un pilar en la organización de la Argentina, señalando aspectos como: *su llamado a abandonar las divisiones internas; *su férrea defensa de la Constitución Nacional como ‘ancla’ para salvar a la patria de la anarquía; *su convicción de que el cumplimiento de la ley y la humildad cristiana son esenciales para una nación digna.
El Cardenal Rossi, dijo: “Y en otro momento de su vida, siendo un andariego, tendrá que aceptar estarse en el sitio donde el Señor le pedía su servicio: «Fuera de esta Diócesis hay lugares y personas que me son queridas; sin embargo, no habiendo causa gravísima, no me verán poniendo el pie fuera de ella, porque Jesús me ha constituido siervo vuestro»”, decía.
Después, relacionó la espiritualidad de Esquiú con el concepto actual de ‘Iglesia en salida’ del Papa Francisco y propuso: “En esta hora de la Iglesia se experimenta como urgencia afinar la mirada para contemplar la realidad y agudizar el oído para escuchar al Espíritu que no cesa de gemir en los clamores y complejidades de la historia, en los rostros y heridas de las/os más pobres. Una urgencia de salir, desacomodarse, abandonar los estatus de confort y parálisis en los que tantas/os creyentes están atrincherados. Justo ahora, en este momento crucial, en este cambio de época, en el cual la Iglesia ve en juego su futuro, el Papa insistió en que el camino es la opción misionera… No podemos esperar a que llamen a nuestra puerta, es urgente que vayamos nosotros a encontrarlos en sus casas, en los hospitales y en las residencias asistenciales, en las calles y en los rincones oscuros donde a veces se esconden, en los centros de refugio y acogida…”.
Finalizando afirmó: “la memoria de Fray Mamerto Esquiú, cuya fiesta celebramos cada 11 de mayo, no es solo un recuerdo del pasado. Es un desafío para nuestro presente. Él nos invita a ser ciudadanos responsables y cristianos coherentes. Pidamos al Padre Bueno, por intercesión del Beato Mamerto, que nos dé un corazón como el suyo: sensible ante el dolor del hermano, valiente para defender la verdad y humilde para reconocer que todo lo bueno que hay en nosotros procede de Dios. Que su ejemplo nos guíe para construir una nación más fraterna y una Iglesia más entregada. Que nuestra Madre, a la que llamamos Madre del Camino, y el peregrino de esperanza Beato Fray Mamerto nos ayuden”.

Indulgencia Plenaria
Luego de la Comunión, el padre Diego Manzaraz, Canciller y Secretario de la Curia Diocesana, dio lectura al decreto a través del cual “la Penitenciaría Apostólica concede la gracia de la Indulgencia Plenaria a todos los fieles que, con piadoso corazón, participen en las acciones previstas para celebrar con gozoso espíritu el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto de la Ascensión Esquiú y Medina”.
En el mismo se establece que el tiempo de concesión de esta gracia se extiende desde el 11 de mayo del corriente año hasta el mismo día del año 2027, aclarando que “dicha gracia podrá ser recibida peregrinando a los siguientes lugares sagrados: a) La Iglesia Catedral Metropolitana de Córdoba, donde descansan sus restos mortales; b) El Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle (Catamarca); c) El Santuario de la Gruta de la Virgen del Valle; d) La Iglesia de San José de Piedra Blanca, lugar natal; e) El templo del paraje de El Suncho, lugar de su tránsito al Cielo; f) Todas las Iglesias Franciscanas de la Región NOA”.
También se especifica que “para obtener la Indulgencia Plenaria, los fieles cristianos deberán visitar dichos lugares con espíritu verdaderamente penitencial y movidos por la caridad, cumpliendo, además, con las condiciones habituales, esto es: Confesión Sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice”.
Seguidamente, Mons. Fernández leyó la carta de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) adhiriendo a este acontecimiento de fe, en ella destaca que “el lema elegido para este bicentenario, ‘Apóstol y ciudadano, servidor de la unidad’, expresa con hondura la riqueza de su testimonio. Su vida austera, su sólida formación cultural y su servicio generoso a la Iglesia y a la sociedad siguen siendo un ejemplo fecundo para nuestro pueblo. El Beato Esquiú nos enseña que la fe auténtica nos impulsa a servir con responsabilidad, honestidad y espíritu fraterno”.
Los obispos argentinos ruegan “al Señor, por intercesión del Beato Mamerto Esquiú, que bendiga abundantemente a la Iglesia de Catamarca y que estas celebraciones renueven el deseo de construir una patria más unida y fraterna, donde nadie quede excluido y donde los más pobres y postergados ocupen siempre un lugar central en el corazón y en el compromiso de nuestra sociedad”.

Papa León: «Dejó una huella luminosa y fecunda en la Iglesia de su tiempo»
En tanto, Mons. Bokalic leyó el mensaje del Papa León XIV en el que resalta la figura y el legado del Beato Esquiú, expresando que fue un “religioso franciscano, misionero y obispo durante el pontificado de mi predecesor León XIII, que dejó una huella luminosa y fecunda en la Iglesia y en la sociedad de su tiempo”.
También manifiesta que “el beato Esquiú nos enseña a vivir la comunión y la misión evangelizadora de manera concreta, con gestos y obras de bien. Su celo apostólico lo llevó a construir puentes de diálogo y colaboración no sólo a nivel eclesial, sino también social, político y cultural”.
En otro tramo dice: “Que la llamada a trabajar por la paz, a la que el beato catamarqueño supo responder en su tiempo y con determinación y valentía, también resuene hoy con fuerza en ustedes y se traduzca en gestos concretos de amor y reconciliación”.
En su bendición, el Santo Padre encomienda “este tiempo de gracia a la intercesión de Nuestra Señora del Valle, a quien fray Esquiú recurría con plena confianza y afecto filial”.

Procesión
Luego de la bendición final de la celebración eucarística, se inició la procesión por calles de Piedra Blanca, portando la imagen del Beato Mamerto Esquiú precedida por las imágenes de Nuestra Madre del Valle, el Santo Cura Brochero, San Francisco de Asís y Mama Antula.
En el trayecto, los obispos presentes se fueron turnando para llevar entre sus manos la reliquia del Beato Esquiú que se venera en la parroquia San José de Piedra Blanca.
La alegre columna se desplazó entre cantos y oraciones y en su paso por la casa natal se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, el Himno a Catamarca y el Himno a Fray Mamerto Esquiú, cerrando este momento con el canto del Cumpleaños Feliz y una lluvia de papelitos, tras lo cual continuó su camino hacia el templo de San José, donde Mons. Urbanč impartió la bendición, en una jornada de fe, encuentro y gratitud por el regalo del testimonio y ejemplo de santidad del Beato catamarqueño.

Fuente: Prensa Iglesia Catamarca

 

Peregrinación «Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú»

El domingo 3 de mayo, unos 454 peregrinos participaron de una nueva edición de la caminata denominada “Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú”, que en esta oportunidad se enmarcó en el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario de su Natalicio.
Los caminantes emprendieron la marcha a primeras horas de la mañana desde La Bajada, en el departamento Paclín, transitando la Cuesta del Cura o de Los Curas y las Sierras del Gracián, hasta el templo de San José de Piedra Blanca, en el departamento Fray Mamerto Esquiú.
En una parte del trayecto, como en otras oportunidades, la familia Nóblega, integrante de la agrupación gaucha Señor de los Milagros, brindó a los peregrinos un rico desayuno.
En un tramo del Camino Real se realizó una Celebración de la Palabra, presidida por el párroco Marcelo Amaya, y desde allí siguieron hasta La Tercena, luego por La Callecita hasta la Casa Natal, donde se hizo una oración, concluyendo el peregrinaje en el templo de San José.
Como cierre se compartió un almuerzo fraterno en el polideportivo de Vialidad Provincial.
La travesía comprendió los 15 kilómetros que recorrió en numerosas oportunidades nuestro querido Beato Esquiú durante sus viajes pastorales hacia las provincias del norte y rumbo a Córdoba, dejando siempre un mensaje de humildad, servicio y amor a Dios.
Los organizadores, devotos y comunidades parroquiales de San José, departamento Fray Mamerto Esquiú, y Nuestra Señora del Rosario, departamento Paclín, destacaron la gran cantidad de peregrinos que se sumaron esta ocasión, pasando de 300 registrados el año pasado a más 450 en este Año Jubilar.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
 

Intenciones del Santo Padre para el mes de mayo de 2026

A día de hoy, millones de personas siguen padeciendo hambre. Esto pone en riesgo la dignidad de los más vulnerables y cuestiona nuestro modo de vivir y compartir los bienes.

El Papa León, en su intención de oración para este mes, nos invita a rezar para que nadie quede privado del alimento necesario y para que aprendamos a vivir con mayor responsabilidad, reconociendo que los bienes de la tierra son un don destinado a todos. También nos anima a despertar una conciencia nueva, capaz de agradecer, compartir y cuidar, promoviendo una cultura de solidaridad.

Fuente: El Video del Papa

Recemos junto al Santo Padre 🙏


En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor de la creación,
Tú nos diste la tierra fecunda y, con ella, nuestro pan de cada día,
como signo de tu amor y providencia.
Hoy reconocemos con dolor
que millones de hermanos y hermanas siguen padeciendo hambre,
mientras tantos bienes se desperdician en nuestras mesas.

Despierta en nosotros una nueva conciencia:
que aprendamos a agradecer cada alimento,
a consumir con sencillez,
a compartir con alegría,
y a cuidar los frutos de la tierra como un don tuyo,
destinado a todos, no solo a unos pocos.

Padre bueno,
haznos capaces de transformar la lógica del consumo egoísta
en una cultura de solidaridad.
Que nuestras comunidades promuevan gestos concretos:
campañas de sensibilización, bancos de alimentos,
y un estilo de vida sobrio y responsable.

Tú que nos enviaste a tu amado Hijo Jesús,
pan partido para la vida del mundo,
danos un corazón nuevo, con hambre de justicia y sed de fraternidad.
Que nadie quede excluido de la mesa común,
y que tu Espíritu nos enseñe a mirar el pan
no como un objeto de consumo,
sino como un signo de comunión y cuidado.

Amén.