Intenciones del Santo Padre para el mes de junio de 2026
Los valores del deporte tienen la capacidad de unir personas, derribar barreras y crear espacios de encuentro entre culturas y generaciones. En un tiempo en el que la competencia puede convertirse en rivalidad vacía y la exclusión deja fuera a muchos, es importante redescubrir el verdadero sentido del deporte como escuela de fraternidad, respeto y solidaridad. En la oración de este mes, el Santo Padre nos invita a rezar «por los valores del deporte» para que «el deporte sea un lenguaje universal que acerque culturas, una pueblos y siembre respeto, solidaridad y superación personal». No estás solo: al rezar te unes a millones de personas de la Red Mundial de Oración del Papa que, desde cada rincón del mundo, oran por los desafíos de la humanidad y de la misión de la lglesia.
Fuente: El Video del Papa
Oremos junto al Padre León 🙏
Señor de la vida,
te damos gracias por el don del deporte,
por quienes glorifican a Dios con el ejercicio de sus cuerpos,
por las amistades que nacen en la cancha
y la alegría de jugar en equipo.
Tú nos enseñas que en la vida, como en el juego,
nadie se salva solo.
Necesitamos del otro para crecer,
para aprender a respetar, superar límites,
y celebrar juntos los logros alcanzados.
Te pedimos que el deporte sea siempre
escuela de fraternidad y no de rivalidad vacía,
espacio de encuentro y no de exclusión,
camino de paz y no de violencia.
Haz que quienes practican, entrenan o animan
descubran en el deporte un lenguaje universal
que acerca culturas, une pueblos,
y siembra respeto, solidaridad y superación personal.
Señor Jesús,
que cada deporte sea parábola de una vida vivida contigo,
colaborando con esfuerzo y alegría,
viviendo con humildad en la derrota
y gratitud en la victoria que nos ofreces en tu resurrección.
Que nunca falte en nosotros tu Espíritu,
que nos hace un solo equipo, unido contigo
para construir comunión y fraternidad en la historia.
Amén.
Nos preparamos para celebrar la Solemnidad de Corpus Chisti
Horario de Misas en el Santuario Catedral
Presentaron la reedición del libro Esquiú, Apóstol y Ciudadano
- Velada Académica y Cultural 10-06-26
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Festejos por el Bicentenario del Natalicio del Beato Esquiú
Histórica y jubilosa celebración por los 200 años del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú
En la diáfana mañana de este lunes 11 de mayo, Piedra Blanca, su tierra natal, fue epicentro de las celebraciones centrales por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, enmarcadas en el Año Jubilar Diocesano, animado por el lema “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la sociedad”, y en el contexto del Jubileo por los 800 años del nacimiento de San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, cuyo carisma hizo vida nuestro querido Beato Esquiú.
En el atrio del histórico templo de San José, se celebró la Misa Solemne, presidida por el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba; y concelebrada por el cardenal Vicente Bokalic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de Argentina; Mons. Luis Urbanč, obispo anfitrión; Mons. Mario Cargnello, arzobispo de Salta; Mons. Carlos Sánchez, arzobispo de Tucumán; Mons. César Daniel Fernández, obispo de Jujuy; Mons. Dante Braida, obispo de La Rioja; Mons. José Luis Corral, obispo de Añatuya; Mons. José Antonio Díaz, obispo de Concepción; Mons. Luis Antonio Scozzina, obispo de Orán; Mons. Rubén Darío Quintana, obispo prelado de Cafayate; Mons. Claudio Pablo Castricone, obispo coadjutor de Orán; Mons. Enrique Martínez Ossola, obispo auxiliar de Santiago del Estero; Mons. Alejandro Nicolás Musolino, obispo auxiliar de Córdoba; y Mons. Roberto Ferrari, obispo auxiliar de Tucumán. y numerosos sacerdotes del clero catamarqueño y de diócesis hermanas.
Participaron de la ceremonia litúrgica autoridades provinciales encabezadas por el gobernador de Catamarca, Lic. Raúl Jalil; la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Alejandra Benavídez, legisladores provinciales y nacionales, el rector de la Universidad Nacional de Catamarca, Ing. Oscar Arellano, entre otras.
En el mismo solar donde se vivió hace casi cinco años la ceremonia de su beatificación, se congregaron religiosas y religiosos, abanderados y escoltas de instituciones educativas, gauchos, cadetes de la Escuela de Suboficiales y Agentes Fray Mamerto Esquiú de la Policía de la Provincia, fieles devotos y peregrinos, destacándose la presencia de aquellos venidos de Villa Cura Brochero, provincia de Córdoba, donde el Beato Esquiú ejerció su pastoreo como obispo, para participar de esta celebración histórica y fervorosa.
En su homilía, Mons. Rossi vinculó la figura del Beato Esquiú con el lema del Jubileo del año 2025: «Peregrinos de esperanza». “Le calza justito, a medida, al Beato Fray Mamerto Esquiú”, dijo.
Y rememoró que “san Juan Pablo II nos definía como Homo Viator, el hombre que camina, y afirmaba que la esperanza es la virtud del hombre que camina”. Y afirmó: “Fray Mamerto Esquiú fue claramente eso. Peregrino por los caminos de este mundo: Catamarca, Tarija, Perú, Ecuador, Tierra Santa, Roma, Córdoba… Esquiú murió como vivió, en camino, volviendo de La Rioja. Peregrino de los caminos de este mundo, Y peregrino de ese otro camino, ciertamente más hondo, más sinuoso, que es el camino del corazón… un corazón, el del Beato, que tenía claro hacia dónde ir: «el corazón del sabio -dirá- está en la casa del duelo en la casa de los que lloran…» allí hay que estar presentes, hacia allí hay que rumbear, donde los pobres”.
En cuanto a su labor pastoral, el cardenal Rossi sostuvo que “no se limitó a las grandes catedrales. Como nos relatan las crónicas, su casa era la ‘casa de los pobres’. Atendía personalmente a los indigentes, compartiendo con ellos no solo el pan material, sino el consuelo espiritual. Incluso en sus últimos momentos, tras un viaje de servicio a La Rioja, falleció en la humilde posta de El Suncho, rodeado de gente sencilla”.
“Esquiú nos enseña que el verdadero pastor camina con su pueblo, se ensucia los pies en el barro de la historia y nunca pierde de vista el rostro de Cristo en el necesitado”, aseveró. Y narró aspectos del modo caritativo con el que actuaba nuestro amado fraile. Entre otros, comentó: “Es linda aquella anécdota de un extranjero que estaba de paso por Córdoba y preguntó qué había en esta ciudad que mereciera conocer. Le contestaron: «Si usted llega a conocer al Obispo de Córdoba, conocerá lo mejor que tiene esta ciudad». Y al preguntar en dónde vivía el Obispo, le respondieron: «Recorra las calles, y aquella casa en la que vea entrar o salir una multitud de pobres y necesitados, esa es la casa del Obispo». El extranjero así lo hizo y después comentó: «La opinión más elevada acerca de aquel hombre apostólico, resulta pequeña para lo que mis ojos han visto»”.
Afinar la mirada para contemplar la realidad
En otro tramo de su homilía resaltó que a pesar del reconocimiento público que tenía Esquiú, huía de la fama. “En mayo de 1862 solicitó a sus Superiores ser trasladado a un lugar en donde no lo conocieran. De este modo, se radicó en Tarija, Bolivia, para vivir en el seno de una comunidad de observancia conventual. Esta decisión respondía a la búsqueda de una vida oculta, alejado de toda fama, aunque implicara alejarse de su querida tierra natal y de sus familiares”, expresó.
Posteriormente, el prelado cordobés se refirió a la figura de Esquiú, que es recordado como un pilar en la organización de la Argentina, señalando aspectos como: *su llamado a abandonar las divisiones internas; *su férrea defensa de la Constitución Nacional como ‘ancla’ para salvar a la patria de la anarquía; *su convicción de que el cumplimiento de la ley y la humildad cristiana son esenciales para una nación digna.
El Cardenal Rossi, dijo: “Y en otro momento de su vida, siendo un andariego, tendrá que aceptar estarse en el sitio donde el Señor le pedía su servicio: «Fuera de esta Diócesis hay lugares y personas que me son queridas; sin embargo, no habiendo causa gravísima, no me verán poniendo el pie fuera de ella, porque Jesús me ha constituido siervo vuestro»”, decía.
Después, relacionó la espiritualidad de Esquiú con el concepto actual de ‘Iglesia en salida’ del Papa Francisco y propuso: “En esta hora de la Iglesia se experimenta como urgencia afinar la mirada para contemplar la realidad y agudizar el oído para escuchar al Espíritu que no cesa de gemir en los clamores y complejidades de la historia, en los rostros y heridas de las/os más pobres. Una urgencia de salir, desacomodarse, abandonar los estatus de confort y parálisis en los que tantas/os creyentes están atrincherados. Justo ahora, en este momento crucial, en este cambio de época, en el cual la Iglesia ve en juego su futuro, el Papa insistió en que el camino es la opción misionera… No podemos esperar a que llamen a nuestra puerta, es urgente que vayamos nosotros a encontrarlos en sus casas, en los hospitales y en las residencias asistenciales, en las calles y en los rincones oscuros donde a veces se esconden, en los centros de refugio y acogida…”.
Finalizando afirmó: “la memoria de Fray Mamerto Esquiú, cuya fiesta celebramos cada 11 de mayo, no es solo un recuerdo del pasado. Es un desafío para nuestro presente. Él nos invita a ser ciudadanos responsables y cristianos coherentes. Pidamos al Padre Bueno, por intercesión del Beato Mamerto, que nos dé un corazón como el suyo: sensible ante el dolor del hermano, valiente para defender la verdad y humilde para reconocer que todo lo bueno que hay en nosotros procede de Dios. Que su ejemplo nos guíe para construir una nación más fraterna y una Iglesia más entregada. Que nuestra Madre, a la que llamamos Madre del Camino, y el peregrino de esperanza Beato Fray Mamerto nos ayuden”.
Indulgencia Plenaria
Luego de la Comunión, el padre Diego Manzaraz, Canciller y Secretario de la Curia Diocesana, dio lectura al decreto a través del cual “la Penitenciaría Apostólica concede la gracia de la Indulgencia Plenaria a todos los fieles que, con piadoso corazón, participen en las acciones previstas para celebrar con gozoso espíritu el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto de la Ascensión Esquiú y Medina”.
En el mismo se establece que el tiempo de concesión de esta gracia se extiende desde el 11 de mayo del corriente año hasta el mismo día del año 2027, aclarando que “dicha gracia podrá ser recibida peregrinando a los siguientes lugares sagrados: a) La Iglesia Catedral Metropolitana de Córdoba, donde descansan sus restos mortales; b) El Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle (Catamarca); c) El Santuario de la Gruta de la Virgen del Valle; d) La Iglesia de San José de Piedra Blanca, lugar natal; e) El templo del paraje de El Suncho, lugar de su tránsito al Cielo; f) Todas las Iglesias Franciscanas de la Región NOA”.
También se especifica que “para obtener la Indulgencia Plenaria, los fieles cristianos deberán visitar dichos lugares con espíritu verdaderamente penitencial y movidos por la caridad, cumpliendo, además, con las condiciones habituales, esto es: Confesión Sacramental, Comunión Eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice”.
Seguidamente, Mons. Fernández leyó la carta de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) adhiriendo a este acontecimiento de fe, en ella destaca que “el lema elegido para este bicentenario, ‘Apóstol y ciudadano, servidor de la unidad’, expresa con hondura la riqueza de su testimonio. Su vida austera, su sólida formación cultural y su servicio generoso a la Iglesia y a la sociedad siguen siendo un ejemplo fecundo para nuestro pueblo. El Beato Esquiú nos enseña que la fe auténtica nos impulsa a servir con responsabilidad, honestidad y espíritu fraterno”.
Los obispos argentinos ruegan “al Señor, por intercesión del Beato Mamerto Esquiú, que bendiga abundantemente a la Iglesia de Catamarca y que estas celebraciones renueven el deseo de construir una patria más unida y fraterna, donde nadie quede excluido y donde los más pobres y postergados ocupen siempre un lugar central en el corazón y en el compromiso de nuestra sociedad”.
Papa León: «Dejó una huella luminosa y fecunda en la Iglesia de su tiempo»
En tanto, Mons. Bokalic leyó el mensaje del Papa León XIV en el que resalta la figura y el legado del Beato Esquiú, expresando que fue un “religioso franciscano, misionero y obispo durante el pontificado de mi predecesor León XIII, que dejó una huella luminosa y fecunda en la Iglesia y en la sociedad de su tiempo”.
También manifiesta que “el beato Esquiú nos enseña a vivir la comunión y la misión evangelizadora de manera concreta, con gestos y obras de bien. Su celo apostólico lo llevó a construir puentes de diálogo y colaboración no sólo a nivel eclesial, sino también social, político y cultural”.
En otro tramo dice: “Que la llamada a trabajar por la paz, a la que el beato catamarqueño supo responder en su tiempo y con determinación y valentía, también resuene hoy con fuerza en ustedes y se traduzca en gestos concretos de amor y reconciliación”.
En su bendición, el Santo Padre encomienda “este tiempo de gracia a la intercesión de Nuestra Señora del Valle, a quien fray Esquiú recurría con plena confianza y afecto filial”.
Procesión
Luego de la bendición final de la celebración eucarística, se inició la procesión por calles de Piedra Blanca, portando la imagen del Beato Mamerto Esquiú precedida por las imágenes de Nuestra Madre del Valle, el Santo Cura Brochero, San Francisco de Asís y Mama Antula.
En el trayecto, los obispos presentes se fueron turnando para llevar entre sus manos la reliquia del Beato Esquiú que se venera en la parroquia San José de Piedra Blanca.
La alegre columna se desplazó entre cantos y oraciones y en su paso por la casa natal se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, el Himno a Catamarca y el Himno a Fray Mamerto Esquiú, cerrando este momento con el canto del Cumpleaños Feliz y una lluvia de papelitos, tras lo cual continuó su camino hacia el templo de San José, donde Mons. Urbanč impartió la bendición, en una jornada de fe, encuentro y gratitud por el regalo del testimonio y ejemplo de santidad del Beato catamarqueño.
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
- Celebración Bicentenario del Natalio de FME
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
Peregrinación «Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú»
Intenciones del Santo Padre para el mes de mayo de 2026
A día de hoy, millones de personas siguen padeciendo hambre. Esto pone en riesgo la dignidad de los más vulnerables y cuestiona nuestro modo de vivir y compartir los bienes.
El Papa León, en su intención de oración para este mes, nos invita a rezar para que nadie quede privado del alimento necesario y para que aprendamos a vivir con mayor responsabilidad, reconociendo que los bienes de la tierra son un don destinado a todos. También nos anima a despertar una conciencia nueva, capaz de agradecer, compartir y cuidar, promoviendo una cultura de solidaridad.
Fuente: El Video del Papa
Recemos junto al Santo Padre 🙏
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor de la creación,
Tú nos diste la tierra fecunda y, con ella, nuestro pan de cada día,
como signo de tu amor y providencia.
Hoy reconocemos con dolor
que millones de hermanos y hermanas siguen padeciendo hambre,
mientras tantos bienes se desperdician en nuestras mesas.
Despierta en nosotros una nueva conciencia:
que aprendamos a agradecer cada alimento,
a consumir con sencillez,
a compartir con alegría,
y a cuidar los frutos de la tierra como un don tuyo,
destinado a todos, no solo a unos pocos.
Padre bueno,
haznos capaces de transformar la lógica del consumo egoísta
en una cultura de solidaridad.
Que nuestras comunidades promuevan gestos concretos:
campañas de sensibilización, bancos de alimentos,
y un estilo de vida sobrio y responsable.
Tú que nos enviaste a tu amado Hijo Jesús,
pan partido para la vida del mundo,
danos un corazón nuevo, con hambre de justicia y sed de fraternidad.
Que nadie quede excluido de la mesa común,
y que tu Espíritu nos enseñe a mirar el pan
no como un objeto de consumo,
sino como un signo de comunión y cuidado.
Amén.
Reciben al P. Leandro Roldán como nuevo capellán del Santuario Catedral
Durante la noche del jueves 9 de abril, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, presidió la Santa Misa en la cual la comunidad del Santuario de Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica recibió con alegría al padre Leandro Roldán como nuevo capellán mayor, y despidió con emoción al padre Ramón Carabajal, quien desempeñó este mismo oficio durante cuatro años en la casa de la Madre Morena.
La Eucaristía fue concelebrada por el rector del Santuario Catedral, padre Juan Ramón Cabrera; el capellán mayor, padre Luis Páez; los capellanes entrante y saliente, y el padre Roberto Ochoa, de Santa María, Prelatura de Cafayate, quien viene trabajando pastoralmente en la comunidad de Belén.
Participaron de la ceremonia litúrgica miembros de los distintos grupos que sirven en el Santuario Catedral, familiares y amigos de los padres Leandro y Ramón, destacándose la presencia de integrantes del Movimiento Círculos de Juventud – Eslabón, quienes tuvieron a este último como su asesor, y fieles en general, entre ellos algunos cumpleañeros.
Luego de la lectura del decreto de designación del flamante capellán mayor y de la proclamación de la Palabra de Dios, Mons. Urbanč manifestó que “en esta celebración estamos despidiendo al padre Ramón Carabajal, quien ha estado cuatro años acá, en el Santuario, como capellán mayor, y estamos recibiendo al padre Leandro Roldán. Agradezco al padre Ramón que tanto tiempo hemos trabajado juntos, él ha estado como maestro de ceremonias y otras tantas tareas propias de este Santuario, y ahora va a otro Santuario importante del Oeste, que es el Santuario de Nuestra Señora de Belén. Y el padre Leandro va a foguearse acá, en este Santuario donde concurren tantos peregrinos y devotos”.
Luego señaló que “el Santuario debe ser un hermoso lugar para catequizar, para hacer profundizar en la fe a los cristianos”, enfatizando que “tenemos que salir del Santuario con una gran invitación como la que escuchamos en el Evangelio de hoy, convertidos para que se nos perdonen los pecados. La persona que viene al Santuario y no se arrepiente de sus pecados ha venido inútilmente, ha venido quizás por un sentimiento o para agradecer una gracia que ha conseguido de Dios por medio de la Virgen, pero si no sale convertido, ha venido inútilmente”.
Tras meditar en los textos bíblicos del día, afirmó que “tenemos que salir de aquí con una fe renovada, cada vez más clara, más firme, en el Señor. Para eso venimos a pedirle a la Virgen que nos ayude a tener una fe viva, comprometida, una fe que mueve las durezas que hay en el corazón”.
En otro tramo llamó a “ser artífices de paz, y lo seremos en la medida en que Jesucristo esté en nuestro corazón, porque Jesús es el que trae la paz al mundo, y esa paz comienza en el corazón de cada uno de nosotros. Que Cristo, como se apareció en esa noche primera del anuncio de la Resurrección a los apóstoles, también se aparecerá aquí en el altar. Si tienen fe lo van a poder reconocer cuando el sacerdote consagra el pan y el vino y se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesús”.
Más adelante recordó que “hoy es jueves, día para rezar por las vocaciones sacerdotales, así que le vamos a pedir a Jesús la gracia de que nunca falte la Eucaristía en el mundo que nos toca vivir”.
P. Ramón: «El Santuario fue mi primera comunidad como sacerdote»
Antes de la bendición final, el padre Ramón Carabajal, quien hoy será recibido como vicario parroquial en Belén, dirigió unas palabras en las que resaltó: “Lo que tengo en el corazón es una acción de gracias, porque tuve la gracia de que el Santuario sea mi primera comunidad como sacerdote, tengo cuatro años de sacerdote y los viví aquí. Por eso hoy quería agradecerles porque me han ayudado mucho a tener un corazón de pastor”.
Agradeció a su familia, a cada uno de los grupos del Santuario, a los integrantes del Movimiento Círculos de la Juventud y al Grupo de Adoración, “que hemos iniciado hace cuatro años, y hoy nos llena el alma ver a tantos jóvenes que vienen todos los jueves a encontrarse con Dios”, comentó, extendiendo su gratitud al Señor Obispo y a los rectores del Santuario con los que compartió la tarea pastoral en este tiempo.
Al concluir la celebración eucarística, los presentes compartieron un brindis fraterno en el patio de la Catedral.
Este viernes 10 sin misas vespertinas en la Catedral
Intenciones de Oración del Santo Padre para el mes de abril de 2026
En la vida de la Iglesia, los sacerdotes están llamados a acompañar, sostener y servir a sus comunidades, pero también ellos pueden atravesar momentos de dificultad que requieren cercanía y apoyo. Con esta mirada, el Papa León XIV, en su intención de oración para el mes de abril, invita a rezar por los sacerdotes en crisis, para que puedan experimentar la cercanía de Dios y de su pueblo, y redescubrir la esperanza y la alegría de su vocación.
En la oración de este mes, el Santo Padre pide especialmente por los sacerdotes “cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza”, y ruega que puedan redescubrir que “no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados […] y pastores sostenidos por la oración de su pueblo”. Asimismo, invita a toda la comunidad a cuidar de ellos con cercanía, escucha sincera y oración constante, reconociendo que también ellos necesitan ser sostenidos en su camino.
…
Fuente: El Video del Papa
Rezamos Junto al Santo Padre 🙏🙏🙏
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús,
Buen Pastor y compañero de camino,
hoy ponemos en tus manos a todos los sacerdotes,
especialmente a quienes atraviesan momentos de crisis,
cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón
y el cansancio parece más fuerte que la esperanza.
Tú que conoces sus luchas y heridas,
renueva en ellos la certeza de tu amor incondicional.
Hazles sentir que no son funcionarios ni héroes solitarios,
sino hijos amados, discípulos humildes y queridos,
y pastores sostenidos por la oración de su pueblo.
Padre bueno,
enséñanos como comunidad a cuidar de nuestros presbíteros:
a escucharlos sin juzgar,
a agradecer sin exigir perfección,
a compartir con ellos la misión bautismal
de anunciar el Reino con gestos y palabras,
y a acompañarlos con cercanía y oración sincera.
Que sepamos sostener a quienes tantas veces nos sostienen.
Espíritu Santo,
aviva en nuestros sacerdotes la alegría del Evangelio.
Concédeles amistades sanas, redes de apoyo fraterno,
sentido del humor cuando las cosas no salen como esperaban,
y la gracia de redescubrir siempre la belleza de su vocación.
Que nunca pierdan la confianza en Ti,
ni el gozo de servir a tu Iglesia con corazón humilde y generoso.
Amén.
Fuente: El Video del Papa















