Noveno día de la Novena (7 de Diciembre)
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Santísima Virgen María, Madre de misericordia y seguro refugio de los pecadores! Aquí vengo contrito y humillado a implorar tu poderoso patrocinio. Espero que en tu bondad me reciba y me alcance de tu divino Hijo la gracia de practicar dignamente este devoto ejercicio, consagrado a tu culto bajo el título de VIRGEN DEL VALLE. Te consagro, pues, Madre adorable, desde ahora y para siempre, todas las aspiraciones de mi alma y los suspiros de mi corazón. Prepara mi espíritu ¡oh Madre amorosísima! para que con viva fe, con firme esperanza y con ardiente amor me consagre a tu servicio, y alcance ahora y para siempre, en todas las acciones de mi vida, tu auxilio poderoso y tu protección.
Amén
ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL VALLE
Postrado humildemente a tus pies, ¡oh Virgen Santísima del Valle! vengo, a pesar de mi indignidad, a elegirte por Madre, abogada y protectora, ante Jesús, tu Hijo divino, para amarte, honrarte y servirte fielmente todos los días de mi vida.
Alcánzame de Jesús un vivo horror al pecado; la gracia de vivir y morir en la fe más viva, en la esperanza más firme, en la caridad más ardiente y generosa.
¡Oh Virgen del Valle! Dame el consuelo de que en la hora de mi muerte, entregue mi alma en tus manos, y sea conducido por ti a la gloriosa inmortalidad.
Amén
Purísima VIRGEN DEL VALLE, Reina y Emperatriz de cielos y tierra, que en tu sagrada Imagen, símbolo de tu Inmaculada Concepción, fuiste solemnemente coronada por voluntad del Vicario de Cristo, tu Hijo, llenándose de santo júbilo la inmensa multitud de fieles que de todas partes acudieron a tan grandiosa solemnidad, para ver adornadas tus sienes con bellísima diadema, representación de aquella otra perpetua que ciñes en el Cielo; te aclamamos nuestra Augusta Reina; y haz que el santo entusiasmo de tus hijos y su espíritu de fe y piedad de que fue testigo el Valle de Catamarca en tan grandioso día, no se apague jamás, sino que , aumentándose con la devoción a Ti cada día, nos lleve al feliz término de formar parte del Reino glorioso en el cielo eternamente.
Padre Nuestro, tres Avemarías y Gloria.
JACULATORIA para este día: Jesús y María sean siempre el amor y la esperanza mía.
OBSEQUIO: Un acto de consagración a María, pidiéndole el don de la perseverancia en el servicio de Dios y en la práctica de las virtudes cristianas y ofreciendo rendirle siempre un culto particular el dulce título de MADRE DEL VALLE y propagar con interés su devoción.
ORACION FINAL
¡Oh María, Virgen Inmaculada! Yo te saludo con el dulce nombre de MADRE Y SEÑORA DEL VALLE. Bendigo tu santo nombre. Bendigo y alabo a Dios por el momento feliz de tu Concepción inmaculada. En medio de mi profunda miseria doy gracias al Eterno Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, por haberme dado en Ti, Madre amantísima, un guía seguro en mis caminos, consuelo en mis aflicciones y socorro en los peligros de mi vida.
Haz, Madre bendita, que recurra siempre a Ti, y que experimente tu protección en todas las necesidades de mi cuerpo y de mi alma.
Amén