Manto estrenado el 28-12-23

Volver Menú Mantos

En el manto y el vestido de la Virgen del Valle para estas fiestas tenemos tres representaciones.
El mandato de amor a Dios y al prójimo, y la invitación a la confianza total en Dios, como lo hace un niño.
El Arca de la Alianza es el trato que tenemos con Dios que nos ama incondicionalmente y espera de nuestra parte una respuesta de amor a Él y a los hermanos.
Y la exigencia de confiar en Dios la representan los ornatos que evocan las olas del mar. Estamos transitando tiempos de mucha inestabilidad, y confiar en Dios es el modo seguro de encontrar cada día la salida.
También sobresale en la parte superior del vestido una paloma que representa al Espíritu Santo, que guía a nuestra Iglesia con estilo sinodal; y el Beato Mamerto Esquiú, fraile franciscano catamarqueño ejemplo de santidad, humildad, fraternidad y servicio a los demás.
En el manto está bordado el Escudo de la Provincia de Catamarca, lugar desde donde elevamos la oración continua por nuestra Patria y nuestros gobernantes.
El dorado, las piedras y los cristales son la forma en que le decimos a Nuestra Madre del Valle que la amamos y que sabemos que, aunque las metas del amor y la confianza a veces pueden ser difíciles de alcanzar, porque quizás estamos heridos, Ella obra milagros y puede llevarnos a la experiencia del amor incondicional y la confianza en Dios.
Fue confeccionado por la señora Graciela Díaz de Carrizo junto con un grupo de colaboradoras del Taller de María, con elementos donados por devotos de Catamarca, de otras provincias del país y de países extranjeros.