Horarios de Misas en el Santuario Catedral
Desde el Santuario Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica comunican que, a partir del lunes 2 de febrero y hasta Semana Santa, el horario de Misas será el siguiente:
Lunes a viernes
7.00 Camarín.
9.00 Altar Mayor.
11.00 Camarín.
19.00 y 21.00 Altar Mayor.
Sábados
7.00 Camarín.
9.00 Altar Mayor.
11.00 Bautismos.
19.00 y 21.00 Altar Mayor.
Domingos
8.00, 10.00, 11.00, 19.00 y 21.00 Altar Mayor.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
Intención de Oración del Santo Padre para el mes de enero 2026
En esta primera intención de oración del año, el Papa León XIV nos invita a redescubrir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios, Palabra donde “encontramos la luz que guía nuestros pasos”. Junto con el Santo Padre nos disponemos a la oración para pedir ser una Iglesia que “ora con la Palabra, que se edifica en ella y la comparte con alegría, para que en cada persona renazca la esperanza de un mundo nuevo”. No estás solo: al rezar te unes a millones de personas de la Red Mundial de Oración del Papa que, desde cada rincón del mundo, oran por los desafíos de la humanidad y de la misión de la lglesia. Tómate un momento, reza con el Papa.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, Palabra viva del Padre,
en Ti encontramos la luz que guía nuestros pasos.
Sabemos que el corazón humano vive inquieto,
hambriento de sentido,
y sólo tu Evangelio puede darle descanso y plenitud.
Enséñanos a escucharte cada día en las Escrituras,
a dejarnos interpelar por tu voz
y a discernir nuestras decisiones
desde la cercanía a tu Corazón.
Que tu Palabra sea alimento en el cansancio,
esperanza en la oscuridad
y fortaleza en nuestras comunidades.
Señor, que nunca falte en nuestros labios ni en nuestro corazón
la Palabra que nos hace hijos y hermanos,
discípulos y misioneros de tu Reino.
Haznos una Iglesia que ora con la Palabra,
que se edifica en ella y la comparte con alegría,
para que en cada persona renazca la esperanza de un mundo nuevo.
Que nuestra fe madure en el encuentro contigo a través de tu Palabra,
movilizándonos desde el corazón
a salir al encuentro de los demás,
a servir a los más vulnerables, a perdonar,
construir puentes y anunciar la vida.
Amén.
Fuente: The Pope Video
Catamarca comenzó a transitar el Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú
Conmemoran el 143° aniversario del fallecimiento del Beato Esquiú en El Suncho
Conmemoración del aniversario del Beato Esquiú en El Suncho
Conferencia de Prensa Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Esquiú
Intenciones de oración del Santo Padre para el año 2026
Todos los meses, el Papa confía a su Red de Oración intenciones de oración que reflejan su profunda preocupación por la humanidad y la misión de la Iglesia. La intención de oración mensual del Papa sirve como llamada para transformar nuestras oraciones en «acciones concretas» y como transformación del corazón pues actúa como una brújula para una misión de compasión por el mundo. Propone un camino para movilizarnos cada mes, a través de la oración y el servicio, para construir un mundo más humano y solidario y cultivar una actitud personal y comunitaria que transforme nuestro entorno.
ENERO
Por la oración con la Palabra de Dios.
Oremos para que la oración con la Palabra de Dios sea alimento en nuestras vidas y fuente de
esperanza en nuestras comunidades, ayudándonos a construir una Iglesia más fraterna y
misionera.
FEBRERO
Por los niños con enfermedades incurables.
Oremos para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la
atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.
MARZO
Por el desarme y la paz.
Oremos para que las Naciones procedan a un desarme efectivo, particularmente el desarme
nuclear, y los líderes mundiales elijan el camino del diálogo y de la diplomacia en vez de la
violencia.
ABRIL
Por los sacerdotes en crisis.
Oremos por los sacerdotes que atraviesan momentos de crisis en su vocación, para que
encuentren el acompañamiento necesario y que las comunidades los apoyen con comprensión
y oración.
MAYO
Por una alimentación para todos.
Oremos para que cada uno, desde los grandes productores hasta los pequeños consumidores,
se comprometa para evitar el desperdicio de alimentos y que todos tengan acceso a una
alimentación de calidad.
JUNIO
Por los valores del deporte.
Oremos para que el deporte sea un instrumento de paz, encuentro y diálogo entre culturas y
naciones y para que promueva valores como el respeto, la solidaridad y la superación personal.
JULIO
Por el respeto de la vida humana.
Oremos por el respeto y la protección de la vida humana en todas sus etapas, reconociéndola
como un don de Dios.
AGOSTO
Por la evangelización en la ciudad.
Oremos para que, en las grandes ciudades, a menudo marcadas por el anonimato y la soledad,
encontremos nuevas formas de anunciar el Evangelio, descubriendo caminos creativos para
construir comunidad.
SEPTIEMBRE
Por el cuidado del agua.
Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso
equitativo a ella.
OCTUBRE
Por la pastoral de la salud mental.
Recemos para que la pastoral de la salud mental se integre en toda la Iglesia, ayudando a
superar el estigma y la discriminación hacia las personas con enfermedades mentales.
NOVIEMBRE
Por el buen uso de la riqueza.
Oremos por un buen uso de la riqueza para que, no cediendo a la tentación del egoísmo, esté
siempre al servicio del bien común y la solidaridad con los que tienen menos.
DICIEMBRE
Por las familias monoparentales
Oremos por las familias que experimentan la ausencia de una madre o de un padre, para que
encuentren en la Iglesia apoyo y acompañamiento, y en la Fe ayuda y fuerza en los momentos
difíciles.
Fuente: https://www.popesprayer.va/
Nuevos horarios Enero 2026
Desde la Catedral Basílica de Ntra. Sra. del Valle informan los horarios de celebraciones para el mes de Enero 2026
Lunes a Viernes
09:00 y 21:00 Santa Misa (Altar Mayor)
Sábados
09:00, 19:00 y 21:00 Santa Misa. (Altar Mayor)
11:00 Bautismos.
Domingos
08:00, 10:00 y 21:00 Santa Misa (Altar Mayor)
Horarios de las Celebraciones de Fin de Año, Año Nuevo y Enero de 2026 en templos de la Diócesis de Catamarca.
La Iglesia Diocesana de Catamarca celebró la Clausura del Año Jubilar 2025
El Obispo rogó “que nuestros hogares sean faros de esperanza”, que podamos “sostener los propósitos de cambio del Año Jubilar”, y llamó “a preparar nuestros corazones para vivir el Año Jubilar por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú”.
En un clima de mucha alegría, durante la mañana de este domingo 28 de diciembre, Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, la Iglesia Diocesana de Catamarca celebró la clausura solemne del Año Jubilar 2025, convocado por el Papa Francisco hace un año, con el lema “Peregrinos de esperanza”.
La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el vicario general, P. Julio Murúa; el rector de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, P. Juan Ramón Cabrera; y numerosos sacerdotes de los decanatos que conforman la Diócesis de Catamarca.
Una gran cantidad de fieles laicos y religiosas, provenientes de las distintas comunidades, se dio cita en la Iglesia Catedral, madre de todas las iglesias de la diócesis, para celebrar con alegría esta jornada especial.
La ceremonia litúrgica dio inicio con el ingreso de la Cruz en procesión desde el atrio del templo hasta el Presbiterio, donde estuvo expuesta durante todo el año cerca del altar, y que en este día estuvo adornada con flores, para destacar la centralidad que tuvo durante todo el Año Jubilar. Detrás de los ministros ingresaron los fieles y peregrinos que atravesaron la Puerta Santa, para ganar la indulgencia plenaria concedida por la Iglesia en este Año Santo.
Luego de la proclamación de la Palabra de Dios, el Obispo pronunció su homilía, en la que inicialmente dijo que “esta celebración nos une a todas las Diócesis del mundo para dar por finalizado el Año Jubilar que hemos vivido desde el 29 de diciembre del año pasado, también Fiesta de la Sagrada Familia”.
Luego manifestó que “el Papa Francisco, en la bula de convocatoria «La Esperanza no defrauda», nos comprometía a una conversión personal y comunitaria profunda, centrada en el perdón, único camino para la reconciliación y la recomposición de las historias, rompiendo con la prisa del mundo moderno, para mirar a largo plazo, y enfocándonos en la esperanza frente a la adversidad, la paz, el cuidado de la creación, la apertura generosa y responsable de la vida, y la solidaridad con los más necesitados (pobres, enfermos, migrantes), viviendo la fe como camino de peregrinación hacia Dios”.
Al respecto invitó a preguntarse “qué hicimos, cuánto cambiamos en nuestro modo de vivir, cómo queremos seguir peregrinando y, sobre todo, si hemos tomado conciencia y nos hemos convencido de que Jesucristo es el Señor de la Vida y de la historia, único fundamento de una esperanza cierta, que nos sitúa en el más allá de la precariedad y volatilidad de la vida terrena, que se nos dio como ‘don y tarea’, pero no como morada definitiva”.
Al referirse a la celebración de la Sagrada Familia, señaló que “la tradición litúrgica reserva este primer domingo después de Navidad a la Sagrada Familia de Nazaret”, resaltando que “el tiempo de Nazaret es un tiempo de silencio, con una carga muy peculiar de intimidad profunda. Es ahí donde Jesús madura como hombre, su personalidad psicológica se cincela en las tradiciones de su pueblo, y allí irá internalizando el proyecto que un día consumará. Nazaret, hoy y siempre, será una sorpresa, porque es una llamada eterna a escuchar la voz de Dios y a responder como lo hicieron José y María, y así se lo enseñaron a Jesús… El Hijo de Dios que vino a salvarnos, tuvo en Nazaret una familia como nosotros, y que la Providencia Divina nos la deja como Modelo a seguir”.
“La Liturgia de este domingo nos deja bien en claro que la Familia Cristiana debe ser un reflejo del Amor Divino, ya que fue creada para ser la primera escuela de las virtudes sociales que la humanidad necesita”, afirmó.
“La familia es el primer lugar donde aprendemos quién es Dios”
Luego desarrolló puntos vinculados con la familia, indicando que “la familia cristiana no es simplemente una unidad social o biológica; es una realidad espiritual. A menudo se la llama la ‘Iglesia doméstica’ porque es en el hogar donde la fe se vive, se transmite y se pone a prueba diariamente. Es el primer lugar donde aprendemos quién es Dios, no a través de grandes teologías, sino a través del amor de nuestros padres, el perdón entre hermanos y la oración compartida”.
“En un mundo tan dominado por el individualismo -continuó-, la familia cristiana se erige como un testimonio de comunidad. Nos recuerda que hemos sido creados para la relación, reflejando la naturaleza misma de Dios, que es comunión: Padre, Hijo y Espíritu Santo”.
En otro de los ítems señaló que “el apóstol Pablo nos ofrece una visión radical de la familia. No se basa en el dominio, sino en el servicio mutuo: El matrimonio es comparado con la relación entre Cristo y la Iglesia. Implica un amor sacrificial, donde cada uno busca el bien del otro por encima del propio. La educación no se trata de imponer reglas arbitrarias, sino de formar a los hijos con la ‘disciplina e instrucción del Señor’, comprendiendo sus corazones y guiándolos con paciencia”.
Asimismo, planteó los desafíos en el mundo moderno, afirmando que “hoy en día, la familia cristiana navega por aguas turbulentas. El ritmo frenético de la vida, la intrusión de la tecnología en la mesa familiar y la relatividad de los valores morales presentan desafíos constantes. Sin embargo, es precisamente en esta oscuridad donde la luz de la familia cristiana brilla más. Cuando una familia decide perdonarse en lugar de guardar rencor, comer juntos y conversar en lugar de aislarse en pantallas, orar juntos en medio de la dificultad, servir al vecino necesitado, están realizando un acto contracultural de fe. Están declarando que el amor de Dios es más fuerte que las tendencias del mundo”.
Pilares para fortalecer el hogar
Por último, destacó que “para que una familia se mantenga firme, necesita cultivar ciertos hábitos espirituales”, como “la oración conjunta, ya bendiciendo los alimentos, ya leyendo la Biblia antes de dormir o en otros momentos, ya participando juntos de la Misa dominical. Jesús ha prometido estar en medio de los que se reúnen en su nombre a orar. Hagan que Él sea el centro del hogar. *El perdón rápido” ya que “en la convivencia diaria, las ofensas son inevitables. Como familia cristiana sean constantes en el perdón mutuo, así recordarán cuánto nos ha perdonado Dios a nosotros. La hospitalidad: Un hogar cristiano no debe tener las puertas cerradas. Debe ser un lugar de refugio, alegría y acogida para amigos, familiares y necesitados”.
“La familia cristiana no es una familia perfecta; es una familia en proceso de redención. Es un grupo de personas imperfectas que confían en un Dios perfecto. Su misión es simple pero profunda: hacer visible el amor invisible de Dios y preparar a las futuras generaciones para caminar en la verdad, en el amor y en la luz”, enfatizó.
Hacia el final de su predicación rogó a Nuestra Madre del Valle “que nuestros hogares sean faros de esperanza, donde cualquiera que entre pueda decir: ‘Aquí se respira el amor de Dios, aquí vive Dios, aquí hay paz’”.
Además, le pidió “que nos ayudes a sostener los propósitos de cambio que nos hemos hecho a lo largo del Año Jubilar. Que, de verdad, podamos cumplir con Jesús, y así hacer presente el Reino de Dios”. Y también “a preparar nuestros corazones para vivir el Año Jubilar por el Bicentenario del Nacimiento de nuestro querido beato y comprovinciano, Mamerto Esquiú, obispo”.
Comunión y acción de gracias
En el momento de la preparación de la mesa eucarística, se presentaron los dones del pan y el vino, que luego se convirtieron en el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
Al tratarse de un día especial, la Comunión se distribuyó bajo las dos especies, ya que «en esa forma es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete eucarístico» (Ordenación General del Misal Romano, 281).
Después de la Comunión, el Obispo invitó a los fieles a bendecir al Señor por la gracia del Año Jubilar y la indulgencia, entonando un canto de acción de gracias.
La celebración eucarística terminó con la bendición solemne invocando sobre el pueblo la fuerza de la ayuda divina para que, una vez terminada la vivencia del Jubileo, la comunidad que ha experimentado el perdón pueda volver a la vida diaria, renovada por la gracia de un tiempo especial de oración y de cercanía al Señor.
Gesto de caridad y confraternidad
Los alimentos no perecederos ofrecidos por los fieles como gesto de caridad, que continúa incluso después de la clausura del Año Jubilar, serán destinados a la Comunidad Cenáculo, donde se recuperan los jóvenes con problemas de adicciones. Se agradece a quienes colaboraron.
Al concluir la celebración eucarística, el Obispo invitó a los presentes a compartir un desayuno a la canasta en el Paseo de la Fe, como un lindo espacio para confraternizar, dialogar e intercambiar experiencias de fe.
Fuente: diocesisdecatamarca.org.ar















