Horarios de Misas en el Santuario Catedral

Desde el Santuario Nuestra Señora del Valle y Catedral Basílica comunican que, a partir del lunes 2 de febrero y hasta Semana Santa, el horario de Misas será el siguiente:

Lunes a viernes
7.00 Camarín.
9.00 Altar Mayor.
11.00 Camarín.
19.00 y 21.00 Altar Mayor.

Sábados
7.00 Camarín.
9.00 Altar Mayor.
11.00 Bautismos.
19.00 y 21.00 Altar Mayor.

Domingos
8.00, 10.00, 11.00, 19.00 y 21.00 Altar Mayor. 

Fuente: Prensa Iglesia Catamarca

Intención de Oración del Santo Padre para el mes de enero 2026

 

En esta primera intención de oración del año, el Papa León XIV nos invita a redescubrir la fuerza transformadora de la Palabra de Dios, Palabra donde “encontramos la luz que guía nuestros pasos”. Junto con el Santo Padre nos disponemos a la oración para pedir ser una Iglesia que “ora con la Palabra, que se edifica en ella y la comparte con alegría, para que en cada persona renazca la esperanza de un mundo nuevo”. No estás solo: al rezar te unes a millones de personas de la Red Mundial de Oración del Papa que, desde cada rincón del mundo, oran por los desafíos de la humanidad y de la misión de la lglesia. Tómate un momento, reza con el Papa.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor Jesús, Palabra viva del Padre,

en Ti encontramos la luz que guía nuestros pasos.

Sabemos que el corazón humano vive inquieto,

hambriento de sentido,

y sólo tu Evangelio puede darle descanso y plenitud.

Enséñanos a escucharte cada día en las Escrituras,

a dejarnos interpelar por tu voz

y a discernir nuestras decisiones

desde la cercanía a tu Corazón.

Que tu Palabra sea alimento en el cansancio,

esperanza en la oscuridad

y fortaleza en nuestras comunidades.

Señor, que nunca falte en nuestros labios ni en nuestro corazón

la Palabra que nos hace hijos y hermanos,

discípulos y misioneros de tu Reino.

Haznos una Iglesia que ora con la Palabra,

que se edifica en ella y la comparte con alegría,

para que en cada persona renazca la esperanza de un mundo nuevo.

Que nuestra fe madure en el encuentro contigo a través de tu Palabra,

movilizándonos desde el corazón

a salir al encuentro de los demás,

a servir a los más vulnerables, a perdonar,

construir puentes y anunciar la vida.

Amén.

Fuente: The Pope Video

Catamarca comenzó a transitar el Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú

En un clima de mucha alegría y espíritu sinodal, durante la noche del sábado 10 de enero, vísperas de la Fiesta del Bautismo del Señor, el templo San Pedro de Alcántara de la comunidad franciscana en Catamarca fue el escenario elegido para la ceremonia de Apertura del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, que se extenderá hasta el 11 de mayo de 2027.
Bajo el lema “Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de unidad”, la Iglesia Diocesana de Catamarca comenzó a vivir un tiempo de gracia en torno a la figura de este fraile franciscano y obispo que dio este suelo bendecido por la presencia maternal de la Virgen del Valle, a quien tanto amó.
La fiesta se enmarcó en el 143º aniversario del fallecimiento del Beato Mamerto Esquiú y coincidió con el lanzamiento del Año Jubilar concedido por el Papa Francisco con ocasión de los 800 años del Nacimiento de San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana, cuyo carisma hizo vida nuestro querido Beato Esquiú.
El recinto sagrado fue colmado por una gran cantidad de devotos y peregrinos, destacándose la presencia de los hermanos que llegaron peregrinando desde Piedra Blanca, su tierra natal, acompañados por su párroco, el padre Carlos Robledo, junto con autoridades municipales locales, encabezadas por la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Prof. Alejandra Benavídez.
A su arribo al templo franciscano, portando la imagen del Beato Mamerto Esquiú, se inició la celebración de la Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el vicario general de la diócesis, P. Julio Murúa; el provincial de la Provincia Franciscana de la Asunción, Fr. Emilio Andrada; el guardián y rector del templo San Pedro de Alcántara, Fr. Julio Bunader, y numerosos sacerdotes de la diócesis como también de otras provincias hermanas particularmente franciscanos que llegaron especialmente para este acontecimiento especial.
Participaron autoridades civiles encabezadas por el senador por Capital y presidente provisional del Senado, Dr. Ramón Figueroa Castellanos.
Al comienzo de la Eucaristía, el padre Marcelo Amaya dio lectura al decreto mediante el cual, el Obispo convoca a vivir este Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú.
Luego de la proclamación de la Palabra de Dios, Mons. Urbanč pronunció su homilía comentando que “hemos querido comenzar en este solar, porque acogió a nuestro Beato Esquiú, la mayor parte de su vida, a partir de los 10 años, cuando empezó su formación humanística, y desde los 16 años como postulante de la orden franciscana y formándose en vistas al presbiterado, que recibió a los 22 años. Abocado luego a la docencia, a la predicación y, a partir del famoso sermón de 1853, involucrado en el quehacer político de la Provincia natal, hasta que solicitó a sus superiores que lo apartaran de su terruño para ir a la Misión y poder vivir más a fondo el espíritu de los hermanos menores”.
(…)
Antes de la bendición final, el Provincial de la Orden Franciscana, Fr. Emilio Andrada, agradeció “a Mons. Luis Urbanč por esta iniciativa, toda la diócesis está involucrada en esta celebración jubilar, también a las autoridades civiles provinciales y municipales, pero sobre todo a los fieles devotos, en especial a quienes han peregrinado hoy desde el lugar de nacimiento de Esquiú hasta este templo”.
También recordó el lema elegido: ‘Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de unidad’, considerando que “es muy ilustrativo de la vida de Esquiú”, ya que “verdaderamente fue un apóstol porque se sintió enviado al pueblo de Dios para predicar, para escribir, pero sobre todo dando testimonio con su propia vida de aquello en lo que él cree, en el Evangelio, en el seguimiento de Jesús al modo de San Francisco. También fue un ciudadano porque se preocupó por la unidad y organización de nuestra Patria y su destino; y también fue un servidor de la unidad porque en vez de profundizar las divisiones creó puentes de comunión entre las personas de los pueblos”.
Finalmente pidió oraciones por la pronta canonización de nuestro querido Beato Esquiú “para que podamos verlo coronado como santo de la Iglesia”, dijo.
Al concluir la celebración eucarística, los presentes participaron un acto cultural en la explanada de ingreso al templo.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
 
 
 
 
 
 
 
 

Conmemoran el 143° aniversario del fallecimiento del Beato Esquiú en El Suncho

En la antesala de la ceremonia de lanzamiento del Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, que tendrá lugar esta noche a las 21.00, en el templo franciscano de la capital catamarqueña, durante la mañana de este sábado 10 de enero, se llevaron a cabo los actos litúrgicos por los 143 años de su fallecimiento, en El Suncho, departamento La Paz, jurisdicción de la parroquia San Roque.
A primeras horas de la mañana, los fieles devotos y peregrinos se congregaron en la Plazoleta de los Niños de la localidad de Esquiú, desde donde a las 6.30 partieron en peregrinación hacia El Suncho, llevando las imágenes de la Virgen del Valle y del Beato Mamerto Esquiú y su reliquia. También se sumó la imagen de la Virgen del Rosario llevada por peregrinos de la localidad Alto del Rosario.
Tras su arribo al lugar del paso a la Gloria de nuestro querido Beato Esquiú, se celebró la Santa Misa, presidida por el padre Ángel Nieva, párroco de San Antonio de Padua (Capital), y concelebrada por el padre Humberto Carrizo, párroco de San Roque (Recreo), y los sacerdotes franciscanos Ronen Espósito y Manuel Carrazco.
Participaron autoridades legislativas provinciales, entre ellas el senador por Capital y presidente provisional de la Cámara de Senadores, Dr. Ramón Figueroa Castellanos; los senadores por los departamentos La Paz, Ancasti y Capayán, Devora del Valle Romero, Rodolfo Santillán y Gonzalo Ormachea, respectivamente; las concejalas de Recreo Fabiana Robledo y Marta Chávez; y el delegado de Esquiú, Hugo Roberto Díaz Bazán.
En su homilía fray Ronen Espósito dijo que “es un gran honor poder compartirles alguna resonancia del Evangelio en este lugar tan significativo para todos los devotos de Esquiú. Hemos venido peregrinando tras su imagen y la de la Virgen del Valle para llegar a este lugar donde nuestro Beato entregó su alma al Señor, así como dice la zamba ‘Del Suncho a la Gloria’”. Además, comentó que “soy hermano franciscano de San Antonio de Arredondo y hemos venido peregrinando también desde Córdoba para empezar a celebrar este tiempo de Jubileo que empezamos a vivir como Diócesis de Catamarca”.
Al reflexionar sobre el Evangelio según San Lucas, que relata la Última Cena, donde dice que “había varios de los discípulos que querían ser los más importantes, estar en los primeros puestos”, afirmó que “el Señor nos invita a evaluar qué lugar ocupo en mi comunidad, en mi familia”.
En ese sentido, manifestó que “el Papa León XIV nos invita a ser constructores de paz”, agregando que el Beato Esquiú “ha sido constructor de unidad, que llega a este lugar peregrino y servidor de la unidad, no como el primero sino como aquel que sirve, el pastor que se ubica a los pies del pueblo, de aquel que está necesitando ser escuchado. Nosotros seguramente venimos con muchas plegarias a ofrecerle al Beato Esquiú, y él las recibe como un pastor, como un servidor que quiere ser puente para recibir esas plegarias y junto a la Virgen del Valle llevarlas al trono del Altísimo”.
“Por eso, el Señor Jesús nos dice que el que quiera ser el más grande que se comporte como el menor, y el Beato Esquiú, como buen franciscano, viene aquí a hacerse el menor, a entregar su espíritu al Señor desde la tierra desnuda, desde la tierra cruda, para pasar del Suncho a la Gloria”, señaló, apuntando que “si nosotros queremos pasar de esta tierra a la Gloria también tendremos que hacer el camino de nuestro Beato, pasar de nuestras limitaciones, de nuestras pobrezas y ofrecerlas para ser reconciliados, ser perdonados para caminar como hermanos y hermanas”.
“Que en este tiempo de Jubileo también podamos hacer este camino de ser reconocidos como hijos e hijas de Dios, a llamarnos también hermanos y hermanas. Por eso, todo aquello que traemos en el corazón, depositémoslo sobre el altar para que el Señor lo haga acción de gracias. Y así, como el Beato hace de su vida una acción de gracias, nosotros también podamos hacer de nuestra vida una verdadera acción de gracias, y que ya no nos reconozcan por nuestras limitaciones, por nuestras luchas, por nuestros enojos, sino por aquello que somos: hijos e hijas del mismo Dios, hermanos y hermanas”.
Antes de la bendición final se rezó la oración por la pronta canonización del Beato Mamerto Esquiú.
Luego de la celebración eucarística los presentes compartieron un desayuno comunitario.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca
 

Conmemoración del aniversario del Beato Esquiú en El Suncho

 
En El Suncho se aprestan a conmemorar el 
143° aniversario del paso a la Gloria del Beato Esquiú
Este sábado 10 de enero, la parroquia San Roque, con sede en Recreo, departamento La Paz, invita a participar de la conmemoración del 143° aniversario del fallecimiento del Beato Mamerto Esquiú con una peregrinación y la Santa Misa.
PROGRAMA
6.15 Concentración en la plaza de la localidad de Esquiú, camino a El Suncho, departamento La Paz.
6.30 Inicio de la peregrinación a El Suncho, con las imágenes de la Virgen del Valle y del Beato Mamerto Esquiú y su reliquia.
8.00 Celebración de la Santa Misa y al finalizar desayuno comunitario.
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca

Conferencia de Prensa Año Jubilar por el Bicentenario del Natalicio del Beato Esquiú

Durante la mañana de este miércoles 7 de enero, se realizó el anuncio oficial del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, convocado por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, que se iniciará este sábado 10 y se extenderá hasta el 11 de mayo de 2027, bajo el lema «Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de unidad».
La presentación de este tiempo especial que vivirá la Diócesis de Catamarca se hizo en el marco de una conferencia de prensa ofrecida, en el convento franciscano, por el padre Julio Murúa, Vicario General y Presidente de la Comisión Diocesana organizadora del Bicentenario; el Guardián y Rector del Templo franciscano San Pedro de Alcántara y miembro de la mencionada Comisión, Fray Julio César Bunader; acompañados por el Vicegobernador a cargo del Ejecutivo Provincial, Ing. Rubén Dusso; y el Senador por Capital, Dr. Ramón Figueroa Castellanos.
En el inicio de su contacto con la prensa, el Padre Murúa manifestó que “el próximo 10 de enero se lanzará el Año del Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú. Por este motivo nuestro obispo Luis Urbanč ha decidido mediante un decreto que haya un Año Jubilar desde el próximo 10 de enero de 2026 hasta el 11 de mayo de 2027”.
“Celebramos el Bicentenario porque el Padre Esquiú es una figura muy destacada, no sólo en el ámbito religioso sino también en el ámbito civil o ciudadano, es una figura ejemplar que hay que rescatar por la influencia que ha tenido en la organización nacional”, explicó, indicando que “por esta misma razón, el tema que se ha escogido para este Bicentenario es ‘Beato Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad’”. Asimismo, agregó que “para llevar a cabo la animación y la coordinación de todas las acciones o actividades, el Obispo ha designado una Comisión que está conformada por más de 20 miembros y en la cual estoy como presidente”.
Fechas principales y lugares
Luego detalló que “hay dos fechas principales, una es el 11 de mayo de este año, cuando propiamente se cumple el Bicentenario, y la otra es el 9 de julio, día en que pronunció su sermón más divulgado, defendiendo la Constitución de 1853. Para el 11 de mayo, el lugar escogido para las celebraciones es la localidad San José Piedra Blanca, departamento Fray Mamerto Esquiú”, para cuya ocasión “se va a invitar a los obispos del país, en particular a los obispos de la región NOA, y a todo el pueblo catamarqueño. Para el 9 de julio, los lugares escogidos para las celebraciones principales son el convento franciscano y la Iglesia Catedral por ser el lugar donde dijo aquel famoso sermón. Para esta segunda fecha se cursará invitación a las distintas autoridades civiles del país, pero sobre todo de la región, y a todo el pueblo”.
Asimismo, anunció que “nuestro Obispo publicará una Carta Pastoral” en torno a este acontecimiento, a la vez que exhortó “a las comunidades parroquiales y también a los distintos organismos de gobierno, a los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y municipios de la provincia a adherirse al Año Jubilar programando actividades y acciones en torno a la figura del fraile catamarqueño”.
Visita a la celda del Beato Esquiú, Misa y acto cultural
Por su parte, Fray Bunader se refirió a la celebración del próximo sábado 10 de enero en que se cumplen 143 años del paso a la Gloria del Beato Mamerto Esquiú, día elegido para el lanzamiento del Año Jubilar.
Al respecto comentó que “desde la comunidad franciscana hemos propuesto un espacio anterior y otro posterior, anterior porque queríamos abrir el claustro y la celda o habitación donde vivió el Beato Esquiú antes de ser Obispo de Córdoba. Esa parte antigua se va a abrir con alguna reseña para que vean el museo y la historia del Beato a través de un film, desde las 18.30 hasta las 20.30”.
Luego “se celebrará la Santa Misa presidida por Mons. Luis Urbanč, a las 21.00, en el templo San Pedro de Alcántara. Estará nuestro Provincial Fray Emilio Andrada y otros hermanos franciscanos, porque nosotros también celebramos ese día los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís. Justo coinciden ambas celebraciones de dos figuras, uno el fundador y otro un hijo catamarqueño franciscano que vivió mucho tiempo en este convento. Después de la Eucaristía habrá un momento cultural en el atrio de la iglesia, con cantos y otras presentaciones”.
Puesta en valor, el compromiso de las autoridades
A su turno, el Vicegobernador Dusso mencionó el compromiso de las autoridades civiles de trabajar para la puesta en valor del predio franciscano, recordando que “hace unos días estuvo aquí el Gobernador y con el Padre estuvimos viendo todas las instalaciones”, apuntando que “se firmó un convenio en Buenos Aires” para avanzar en la concreción de la obra.
La autoridad provincial aseveró que “nos comprometemos para poner en valor y abrir este lugar a la comunidad”, con el objetivo de “mostrar a través de eso la historia del Beato, que es mucho más amplia de lo que podemos decir nosotros”. Por eso, se busca que el espacio esté disponible “para que todo catamarqueño y catamarqueña conozca más a fondo las expresiones del lugar y las vivencias que tuvo el Beato Esquiú”, dijo.
Seguidamente, junto con el senador Figueroa Castellanos hicieron entrega a las autoridades eclesiásticas del instrumento legal, mediante el cual se declara de Interés Legislativo el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú “por su relevancia histórica, cívica, cultural y educativa, atendiendo a su aporte fundamental a la construcción institucional de la Nación Argentina y al desarrollo identitario de la Provincia de Catamarca”, según reza uno de los artículos.
Además, el decreto establece “la voluntad de esta Cámara de acompañar todas aquellas actividades interinstitucionales tendientes a promover la memoria histórica, el estudio académico, la participación ciudadana y el fortalecimiento cultural vinculadas a la figura de Fray Mamerto Esquiú”; a la vez que invita “a instituciones educativas, culturales, gubernamentales y sociales de la Provincia de Catamarca a poner en valor la obra, el pensamiento y legado histórico de Fray Mamerto Esquiú, promoviendo espacios de estudio, reflexión y participación ciudadana”.
También la Cámara de Diputados adhiere a este acontecimiento especial con la declaración de Interés Parlamentario, cuyo decreto fue entregado por miembros del equipo de la diputada Natalia Ponferrada, autora del proyecto.
Toda la comunidad catamarqueña está invitada a participar del lanzamiento de este Año Jubilar que realza la figura de nuestro querido Beato Mamerto Esquiú.
 
Fuente: Prensa Iglesia Catamarca

Intenciones de oración del Santo Padre para el año 2026

Todos los meses, el Papa confía a su Red de Oración intenciones de oración que reflejan su profunda preocupación por la humanidad y la misión de la Iglesia. La intención de oración mensual del Papa sirve como llamada para transformar nuestras oraciones en «acciones concretas» y como transformación del corazón pues actúa como una brújula para una misión de compasión por el mundo. Propone un camino para movilizarnos cada mes, a través de la oración y el servicio, para construir un mundo más humano y solidario y cultivar una actitud personal y comunitaria que transforme nuestro entorno.

ENERO
Por la oración con la Palabra de Dios.
Oremos para que la oración con la Palabra de Dios sea alimento en nuestras vidas y fuente de
esperanza en nuestras comunidades, ayudándonos a construir una Iglesia más fraterna y
misionera.
FEBRERO
Por los niños con enfermedades incurables.
Oremos para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la
atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.
MARZO
Por el desarme y la paz.
Oremos para que las Naciones procedan a un desarme efectivo, particularmente el desarme
nuclear, y los líderes mundiales elijan el camino del diálogo y de la diplomacia en vez de la
violencia.
ABRIL
Por los sacerdotes en crisis.
Oremos por los sacerdotes que atraviesan momentos de crisis en su vocación, para que
encuentren el acompañamiento necesario y que las comunidades los apoyen con comprensión
y oración.
MAYO
Por una alimentación para todos.
Oremos para que cada uno, desde los grandes productores hasta los pequeños consumidores,
se comprometa para evitar el desperdicio de alimentos y que todos tengan acceso a una
alimentación de calidad.
JUNIO
Por los valores del deporte.
Oremos para que el deporte sea un instrumento de paz, encuentro y diálogo entre culturas y
naciones y para que promueva valores como el respeto, la solidaridad y la superación personal.
JULIO
Por el respeto de la vida humana.
Oremos por el respeto y la protección de la vida humana en todas sus etapas, reconociéndola
como un don de Dios.
AGOSTO
Por la evangelización en la ciudad.
Oremos para que, en las grandes ciudades, a menudo marcadas por el anonimato y la soledad,
encontremos nuevas formas de anunciar el Evangelio, descubriendo caminos creativos para
construir comunidad.
SEPTIEMBRE
Por el cuidado del agua.
Oremos por una gestión justa y sostenible del agua, recurso vital, para que todos tengan acceso
equitativo a ella.
OCTUBRE
Por la pastoral de la salud mental.
Recemos para que la pastoral de la salud mental se integre en toda la Iglesia, ayudando a
superar el estigma y la discriminación hacia las personas con enfermedades mentales.
NOVIEMBRE
Por el buen uso de la riqueza.
Oremos por un buen uso de la riqueza para que, no cediendo a la tentación del egoísmo, esté
siempre al servicio del bien común y la solidaridad con los que tienen menos.
DICIEMBRE
Por las familias monoparentales
Oremos por las familias que experimentan la ausencia de una madre o de un padre, para que
encuentren en la Iglesia apoyo y acompañamiento, y en la Fe ayuda y fuerza en los momentos
difíciles.

Fuente: https://www.popesprayer.va/

Nuevos horarios Enero 2026

Desde la Catedral Basílica de Ntra. Sra. del Valle informan los horarios de celebraciones para el mes de Enero  2026

Lunes a Viernes 

09:00 y 21:00 Santa Misa (Altar Mayor)

Sábados

09:00, 19:00 y 21:00 Santa Misa. (Altar Mayor)

11:00 Bautismos.

Domingos

08:00, 10:00 y 21:00 Santa Misa  (Altar Mayor)

La Iglesia Diocesana de Catamarca celebró la Clausura del Año Jubilar 2025

El Obispo rogó “que nuestros hogares sean faros de esperanza”, que podamos “sostener los propósitos de cambio del Año Jubilar”, y llamó “a preparar nuestros corazones para vivir el Año Jubilar por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú”.

En un clima de mucha alegría, durante la mañana de este domingo 28 de diciembre, Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José, la Iglesia Diocesana de Catamarca celebró la clausura solemne del Año Jubilar 2025, convocado por el Papa Francisco hace un año, con el lema “Peregrinos de esperanza”.
La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanč, y concelebrada por el vicario general, P. Julio Murúa; el rector de la Catedral Basílica y Santuario de Nuestra Señora del Valle, P. Juan Ramón Cabrera; y numerosos sacerdotes de los decanatos que conforman la Diócesis de Catamarca.
Una gran cantidad de fieles laicos y religiosas, provenientes de las distintas comunidades, se dio cita en la Iglesia Catedral, madre de todas las iglesias de la diócesis, para celebrar con alegría esta jornada especial.
La ceremonia litúrgica dio inicio con el ingreso de la Cruz en procesión desde el atrio del templo hasta el Presbiterio, donde estuvo expuesta durante todo el año cerca del altar, y que en este día estuvo adornada con flores, para destacar la centralidad que tuvo durante todo el Año Jubilar. Detrás de los ministros ingresaron los fieles y peregrinos que atravesaron la Puerta Santa, para ganar la indulgencia plenaria concedida por la Iglesia en este Año Santo.
Luego de la proclamación de la Palabra de Dios, el Obispo pronunció su homilía, en la que inicialmente dijo que “esta celebración nos une a todas las Diócesis del mundo para dar por finalizado el Año Jubilar que hemos vivido desde el 29 de diciembre del año pasado, también Fiesta de la Sagrada Familia”.
Luego manifestó que “el Papa Francisco, en la bula de convocatoria «La Esperanza no defrauda», nos comprometía a una conversión personal y comunitaria profunda, centrada en el perdón, único camino para la reconciliación y la recomposición de las historias, rompiendo con la prisa del mundo moderno, para mirar a largo plazo, y enfocándonos en la esperanza frente a la adversidad, la paz, el cuidado de la creación, la apertura generosa y responsable de la vida, y la solidaridad con los más necesitados (pobres, enfermos, migrantes), viviendo la fe como camino de peregrinación hacia Dios”.
Al respecto invitó a preguntarse “qué hicimos, cuánto cambiamos en nuestro modo de vivir, cómo queremos seguir peregrinando y, sobre todo, si hemos tomado conciencia y nos hemos convencido de que Jesucristo es el Señor de la Vida y de la historia, único fundamento de una esperanza cierta, que nos sitúa en el más allá de la precariedad y volatilidad de la vida terrena, que se nos dio como ‘don y tarea’, pero no como morada definitiva”.
Al referirse a la celebración de la Sagrada Familia, señaló que “la tradición litúrgica reserva este primer domingo después de Navidad a la Sagrada Familia de Nazaret”, resaltando que “el tiempo de Nazaret es un tiempo de silencio, con una carga muy peculiar de intimidad profunda. Es ahí donde Jesús madura como hombre, su personalidad psicológica se cincela en las tradiciones de su pueblo, y allí irá internalizando el proyecto que un día consumará. Nazaret, hoy y siempre, será una sorpresa, porque es una llamada eterna a escuchar la voz de Dios y a responder como lo hicieron José y María, y así se lo enseñaron a Jesús… El Hijo de Dios que vino a salvarnos, tuvo en Nazaret una familia como nosotros, y que la Providencia Divina nos la deja como Modelo a seguir”.
“La Liturgia de este domingo nos deja bien en claro que la Familia Cristiana debe ser un reflejo del Amor Divino, ya que fue creada para ser la primera escuela de las virtudes sociales que la humanidad necesita”, afirmó.

“La familia es el primer lugar donde aprendemos quién es Dios”
Luego desarrolló puntos vinculados con la familia, indicando que “la familia cristiana no es simplemente una unidad social o biológica; es una realidad espiritual. A menudo se la llama la ‘Iglesia doméstica’ porque es en el hogar donde la fe se vive, se transmite y se pone a prueba diariamente. Es el primer lugar donde aprendemos quién es Dios, no a través de grandes teologías, sino a través del amor de nuestros padres, el perdón entre hermanos y la oración compartida”.
“En un mundo tan dominado por el individualismo -continuó-, la familia cristiana se erige como un testimonio de comunidad. Nos recuerda que hemos sido creados para la relación, reflejando la naturaleza misma de Dios, que es comunión: Padre, Hijo y Espíritu Santo”.
En otro de los ítems señaló que “el apóstol Pablo nos ofrece una visión radical de la familia. No se basa en el dominio, sino en el servicio mutuo: El matrimonio es comparado con la relación entre Cristo y la Iglesia. Implica un amor sacrificial, donde cada uno busca el bien del otro por encima del propio. La educación no se trata de imponer reglas arbitrarias, sino de formar a los hijos con la ‘disciplina e instrucción del Señor’, comprendiendo sus corazones y guiándolos con paciencia”.
Asimismo, planteó los desafíos en el mundo moderno, afirmando que “hoy en día, la familia cristiana navega por aguas turbulentas. El ritmo frenético de la vida, la intrusión de la tecnología en la mesa familiar y la relatividad de los valores morales presentan desafíos constantes. Sin embargo, es precisamente en esta oscuridad donde la luz de la familia cristiana brilla más. Cuando una familia decide perdonarse en lugar de guardar rencor, comer juntos y conversar en lugar de aislarse en pantallas, orar juntos en medio de la dificultad, servir al vecino necesitado, están realizando un acto contracultural de fe. Están declarando que el amor de Dios es más fuerte que las tendencias del mundo”.

Pilares para fortalecer el hogar
Por último, destacó que “para que una familia se mantenga firme, necesita cultivar ciertos hábitos espirituales”, como “la oración conjunta, ya bendiciendo los alimentos, ya leyendo la Biblia antes de dormir o en otros momentos, ya participando juntos de la Misa dominical. Jesús ha prometido estar en medio de los que se reúnen en su nombre a orar. Hagan que Él sea el centro del hogar. *El perdón rápido” ya que “en la convivencia diaria, las ofensas son inevitables. Como familia cristiana sean constantes en el perdón mutuo, así recordarán cuánto nos ha perdonado Dios a nosotros. La hospitalidad: Un hogar cristiano no debe tener las puertas cerradas. Debe ser un lugar de refugio, alegría y acogida para amigos, familiares y necesitados”.
“La familia cristiana no es una familia perfecta; es una familia en proceso de redención. Es un grupo de personas imperfectas que confían en un Dios perfecto. Su misión es simple pero profunda: hacer visible el amor invisible de Dios y preparar a las futuras generaciones para caminar en la verdad, en el amor y en la luz”, enfatizó.
Hacia el final de su predicación rogó a Nuestra Madre del Valle “que nuestros hogares sean faros de esperanza, donde cualquiera que entre pueda decir: ‘Aquí se respira el amor de Dios, aquí vive Dios, aquí hay paz’”.  
Además, le pidió “que nos ayudes a sostener los propósitos de cambio que nos hemos hecho a lo largo del Año Jubilar. Que, de verdad, podamos cumplir con Jesús, y así hacer presente el Reino de Dios”. Y también “a preparar nuestros corazones para vivir el Año Jubilar por el Bicentenario del Nacimiento de nuestro querido beato y comprovinciano, Mamerto Esquiú, obispo”.

Comunión y acción de gracias
En el momento de la preparación de la mesa eucarística, se presentaron los dones del pan y el vino, que luego se convirtieron en el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. 
Al tratarse de un día especial, la Comunión se distribuyó bajo las dos especies, ya que «en esa forma es donde más perfectamente se manifiesta el signo del banquete eucarístico» (Ordenación General del Misal Romano, 281).
Después de la Comunión, el Obispo invitó a los fieles a bendecir al Señor por la gracia del Año Jubilar y la indulgencia, entonando un canto de acción de gracias.
La celebración eucarística terminó con la bendición solemne invocando sobre el pueblo la fuerza de la ayuda divina para que, una vez terminada la vivencia del Jubileo, la comunidad que ha experimentado el perdón pueda volver a la vida diaria, renovada por la gracia de un tiempo especial de oración y de cercanía al Señor.

Gesto de caridad y confraternidad
Los alimentos no perecederos ofrecidos por los fieles como gesto de caridad, que continúa incluso después de la clausura del Año Jubilar, serán destinados a la Comunidad Cenáculo, donde se recuperan los jóvenes con problemas de adicciones. Se agradece a quienes colaboraron.
Al concluir la celebración eucarística, el Obispo invitó a los presentes a compartir un desayuno a la canasta en el Paseo de la Fe, como un lindo espacio para confraternizar, dialogar e intercambiar experiencias de fe.

Fuente: diocesisdecatamarca.org.ar