Novena de la Inmaculada Concepción de Santa María- Santuario Catedral de la Virgen del Valle

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DEL 29 DE NOVIEMBRE AL 8 DE DICIEMBRE

AÑO 2025 – JUBILEO DE LA ESPERANZA

HACIENDO EL CAMINO CON EL BEATO MAMERTO ESQUIU

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Día 1°- 29 de Noviembre.

Esquiú y su devoción a la Virgen del Valle.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del Libro del Profeta Isaías.

El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a vender los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros, a proclamar un año de gracia del Señor, un día de venganza para nuestro Dios; a consolar a todos los que están de duelo a cambiar su ceniza por una corona, su ropa de luto por el óleo de la alegría, y su abatimiento por un canto de alabanza. Ellos serán llamados «Encinas de justicia». «Plantación del Señor, para su gloria».

Palabra de Dios.

Reseña de la vida del Beato Esquiú.

Es conocida por todos, según leemos en sus sermones y escritos pastorales, la devoción y amor que el Beato Esquiu tenía por la Virgen del Valle, a quien le dedico párrafos de fervor y amor, como también de hermosas oraciones de intercesión que elevaba a la Madre del Cielo. Al iniciar esta novena de la Inmaculada Virgen María, escuchemos esta hermosa suplica que hoy renovamos ante la Sagrada Imagen de la Virgen del Valle:

 “ llenos, pues, de la más grande confianza en María, Brazo del poder y misericordia de Dios, porque es el órgano de todos los bienes que se distribuyen a las criaturas, porque es Madre y Señora especial de los vallistas, y porque estamos en el periodo de las gracias, pidámosle siempre por la paz de este su pueblo, de todos nuestros hermanos de la República Argentina y de toda la América; pidamos siempre, la oración continua lo alcanza todo, y al mismo tiempo que oramos, trabajemos todos por pacificar los ánimos, por desterrar cruelísimos rencores, por tener nosotros y procurar que haya en todos espíritu de obediencia y sumisión a las leyes y a las autoridades creadas por ellas. En este ejercicio de oración y de caridad hallareis la paz de la vida presente y la eterna de la bienaventuranza en el gozo del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. (27/10/1861 Iglesia Matriz de Catamarca).

En el rezo del Santo Rosario elevemos nuestras plegarias, como nos lo indica el Beato Esquiu, y por las intenciones que cada uno trae en sus corazones.

Oración final a la Virgen del Valle

Himno.

Día 2° – 30 de Noviembre.

Esquiú y su centro de acción pastoral: Jesucristo.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del libro del Profeta Isaías.

Por amor a Sión no me callaré, por amor a Jerusalén no descansaré, hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante y su salvación, como una antorcha encendida. Las naciones contemplarán tu justicia y todos los reyes verán tu gloria; y tú serás llamada con un nombre nuevo, puesto por la boca del Señor. Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. No te dirán más « ¡Abandonada!», sino que te llamarán «Mi deleite», y a tu tierra «Desposada». Porque el Señor pone en ti su deleite y tu tierra tendrá un esposo. Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios. Sobre tus murallas, Jerusalén, yo he apostado centinelas: que nunca se queden callados, ni de día ni de noche. Ustedes, los que hacen que el Señor se acuerde, no se tomen descanso, ni lo dejen descansar a él hasta que restablezca a Jerusalén y la convierta en motivo de alabanza sobre la tierra. El Señor lo juró por su mano derecha y por su brazo poderoso: «Nunca más daré tu trigo como alimento a tus enemigos, ni los extranjeros beberán el vino nuevo por el que tú has trabajado. Los que lo cosechan lo comerán, y alabarán al Señor; los que lo vendimien lo beberán en mis atrios sagrados». ¡Pasen, pasen por las puertas, preparen el camino del pueblo, terraplenen el sendero, límpienlo de piedras, levanten un estandarte ante los pueblos! Esto es lo que el Señor hace oír hasta el extremo de la tierra: «Digan a la hija de Sión: Ahí llega tu Salvador; el premio de su victoria lo acompaña y su recompensa lo precede. A ellos se los llamará «Pueblo santo». «Redimidos por el Señor»; y a ti te llamarán «Buscada», «Ciudad no abandonada».

Palabra de Dios.

Reseña histórica del Beato Esquiú.

“Precisamente la persona de Cristo ocupa el centro de su extraordinaria consagración religiosa franciscana porque, en su vida de religioso, fue fidelísimo a la sentencia de la primera y de la segunda regla de San Francisco: “vivir en obediencia, en castidad, y sin propio, y seguir la doctrina y vida de Nuestro Señor Jesucristo”. Por eso su pobreza fue ejemplar, no solamente con desasimiento interior, sino con habitual estado de vida, del que dio tantos testimonios a lo largo de su existencia terrena; su pureza fue luminosa y su obediencia total. Pero todo esto no quedaría completo si pasáramos por alto su permanente y casi porfiada devoción a María Santísima, cuyo misterio de la Inmaculada Concepción gustaba meditar constantemente, como puede comprobarse en las encendidas pláticas sobre Nuestra Señora del Valle”.

Junto a nuestro Beato Esquiú vamos a expresar también nosotros nuestra Fe a Jesucristo y a nuestra Madre del Valle, pidiendo en esta oración del Rosario que crezca en nosotros el Amor a Cristo en los hermanos, en especial en los más necesitados, consagrando nuestras vidas en espíritu de servicio y entrega.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

 

Día 3° – 1 de Diciembre

Esquiu y su amor al prójimo, y a la Patria.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del Primer Libro de los Reyes.

Estando ya próximo a su muerte, David hizo estas recomendaciones a su hijo Salomón: «Yo me voy por el camino de todo el mundo. Sé fuerte y compórtate como un hombre. Observa las prescripciones del Señor, tu Dios, siguiendo sus caminos, observando sus preceptos, sus mandamientos, sus leyes y sus instrucciones, según lo que está escrito en la Ley de Moisés. Así prosperarás en todo lo que hagas y en todo lo que emprendas, y el Señor mantendrá esta palabra que me ha dicho: Si tus hijos vigilan su conducta, caminando delante de mí con fidelidad, de todo corazón y con toda su alma, nunca te faltará un descendiente en el trono de Israel. Tú sabes, además, lo que me hizo Joab, hijo de Sarvia, lo que hizo a los dos jefes de los ejércitos de Israel, a Abner, hijo de Ner, y a Amasá, hijo de Iéter: como los mató, vengando en tiempo de paz la sangre derramada en la guerra; así manchó con sangre inocente mi cinturón y mis sandalias. Obra conforme a tu sabiduría, y no dejes que sus cabellos blancos bajen en paz al Abismo.

Palabra de Dios.

Reseña histórica de la vida del Beato Esquiú

 “Para Esquiu la caridad incluía como acto suyo propio el amor a la Patria, puesto que la patria es ante todo don de Dios y concreta circunstancia donde el Señor nos ha colocado y donde tenemos que ejercer cotidianamente nuestra entrega al prójimo…Esquiu en cada acto de su vida, tuvo presente el bien de la Argentina a la que unía siempre con el amor de Dios. Para citar un solo ejemplo, cuando se dirigió al pueblo de Catamarca con motivo de la instalación del primer gobernador constitucional dijo: Señor os amor como a todo mi bien y por Vos amo a mis prójimos, amo a mi patria. A este amor asociaba a María Santísima y repetidas veces, al contemplar la anarquía y el desorden anunciaba: solo nos queda una esperanza, pero tan firme y consoladora que llena de paz y buen ánimo al más desalentado. Vamos a ver que María quiere y puede salvar a América”.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

Entonamos un canto eucarístico, para el inicio de la Adoración, y luego iniciamos los misterios del Rosario, según el día.

Día 4° – 2 de Diciembre.

Esquiu y un gesto de humildad.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura de la Carta de Santiago (1, 12-19)

Feliz el hombre que soporta la prueba, porque después de haberla superado, recibirá la corona de Vida que el Señor prometió a los que lo aman. Nadie, al ser tentado, diga que Dios lo tienta: Dios no puede ser tentado por el mal, ni tienta a nadie, sino que cada uno es tentado por su propia concupiscencia, que lo atrae y lo seduce. La concupiscencia es madre del pecado, y este, una vez cometido, engendra la muerte. No se engañen, queridos hermanos. Todo lo que es bueno y perfecto es un don de lo alto y desciende del Padre de los astros luminosos, en quien no hay cambio ni sombra de declinación. El ha querido engendrarnos por su Palabra de verdad, para que seamos como las primicias de su creación. Tengan bien presente, hermanos muy queridos, que debemos estar dispuestos a escuchar y ser lentos para hablar y para enojarnos.

Palabra de Dios.

Reseña de la vida del Beato Esquiu.

El Siervo de Dios obediente a lo dispuesto por el Padre General, se apresta a preparar su retorno. Permanece sin embargo un tiempo en Roma a fin de comprar libros de sumo interés para la biblioteca del convento de Catamarca, los que fueron envidados en cuatro baúles. En ese tiempo sucedió la muerte del papa Pio IX y la elección de León XIII. De paso para Génova, donde se embarcaría rumbo a Buenos Aires el 2 de mayo de 1878, visito los santuarios de franciscanos de Asís y Monte Alvernia. Llego a su país de origen el 28 de Mayo, dándose un hecho accidental y curioso que nos lo describe Fr. Luis Córdoba: “…mientras desembarcaba recibió una rechifla de insultos y groserías, que el soporto con paciencia y serenidad por demás edificantes, sin querer que la policía, que luego intervino, molestase en lo más mínimo a los causantes, pero ni siquiera que se mencionase el hecho; muy lejos de agraviarlo, pareció mas bien regocijarlo. Bien se veía que el digno hijo de san Francisco había aprendido muy bien la lección sobre la verdadera alegría del fraile menor, tan bien ilustrada por su padre seráfico. Los manifestantes anticlericales, por cierto, no gritaban contra Esquiú, a quien desconocían, sino ante el fraile de hábito que les había aparecido a su paso.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

Rezo del Santo Rosario

Día 5° – 3 de Diciembre.

Esquiu y su camino de espiritualidad.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del Evangelio de San Juan (15,4-11)

Permanezcan en mí, como yo permanezco en ustedes. Así como el sarmiento no puede dar fruto si no permanece en la vid, tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer. Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca; después se recoge, se arroja al fuego y arde. Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos.  Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor. Como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.

Palabra del Señor.

Reseña de la vida del Beato Esquiú.

En lo que se refiere a la vida espiritual del fraile, de los consignados en su diario, podemos decir que su estadía en Tierra Santa fue de gran provecho y adelanto en el camino de la santidad. Tuvo mucho tiempo para darse a la oración reflexiva, para sus devociones particulares y practicas litúrgicas. De todos modos, como siempre, cargo pacientemente con la tremenda cruz de su conciencia en exceso escrupulosa. Como nunca, en sus momentos de examen personal se reclamaba por su obrar hasta en los mínimos detalles, a sus ojos, todo lo suyo parecía censurable y se creía el más grande pecador. Como muchos santos, se tenía por el mas indigno de las mercedes que el Señor le concedía, como era la de estar en esa tierra bendita. En carta al padre Reinoso, desde Jerusalén, del primero de marzo del 77, le dice: “El Señor ha querido y quiere por su infinita bondad que me humille, que me vea y sienta el vacío de mi vida, y que no solo viva solitario y aislado de todo el mundo, sino que también se marchite el vano follaje de palabras, que hasta ahora hizo de mí de las más abundantes fuentes de la mortífera soberbia”. Sin embargo, a pesar del terror que tenia del orgullo, de la vehemencia en las discusiones y de la soberbia, confiaba encontrar en Dios la fortaleza debida, para superar esas miserias que se atribuía.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

 

Dia 6° –4 de Diciembre

Esquiú y las Sagradas Escrituras.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a Timoteo. (3,14-17)

Pero tú permanece fiel a la doctrina que aprendiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes de quiénes la has recibido. Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien.

Reseña de la vida del Beato Esquiú.

Mucho tiempo dado a la lectura, a la reflexión y al dialogo con el Señor, ocupaba el Siervo de Dios en la preparación de sus homilías y hasta consultaba con otros religiosos para no cometer equívocos o pronunciar palabras vana. Las Sagradas Escrituras eran su fuente principal de inspiración, cosa no común en su tiempo. Los sacerdotes, muy dados a las reglas de retóricas y a veces, tentados por aparecer y contentar a su público, olvidaban lo fundamental del Evangelio; los mismos católicos poco y nada leían las Escrituras y dependían, por lo común, del predicador de turno. Fray Mamerto sabia de todo esto, pero no se ajustaba a la decadencia religiosa de la época. En  cierta ocasión comenta: “…la predicación más útil es la que versa inmediatamente sobre la Sagrada Escritura, pues por ella mejor que por otra cualquiera se afianzan los dogmas católicos y se deriva la moral de su misma fuente…este método viene autorizado por toda la venerable antigüedad del cristianismo, y finalmente hay en él menos peligro de profanar la predicación y hacerla estéril, porque allí la razón humana poco o nada pone de suyo formándose todo el sermón de las palabras de la Sagrada Escritura y de las puras y hermosísimas interpretaciones de los Santos Padres”.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

Día 7°-5 de Diciembre

Esquiú y la educación.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del Libro de los Proverbios(4,1-27)

Escuchen, hijos, la instrucción de un padre, presten atención, para poder comprender: Lo que yo les doy es una sana doctrina, no abandonen mi esperanza. Yo también fui un hijo para mi padre, tierno y muy querido a los ojos de mi madre. El me decía para instruirme: Que tu corazón retenga mis palabras, observa mis mandamientos y vivirás. Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia, no olvides las palabras de mi boca ni te desvíes de ellas. No la abandones, y ella te protegerá, ámala, y ella te cuidará. El comienzo de la sabiduría es tratar de adquirirla; con todo lo que poseas, adquiere la inteligencia. Apréciala al máximo, y ella te encumbrará; te glorificará, si tú la abrazas. Pondrá en tu cabeza una diadema de gracia, te obsequiará una corona de gloria. Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras. y tus años de vida se multiplicarán. Yo te instruyo sobre el camino de la sabiduría, te encamino por senderos rectos. Cuando camines, no se acortará tu paso, y si corres, no tropezarás. Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu vida. No entres en la senda de los malvados ni avances por el camino de los malos. Evítalo, no pases por allí, desvíate de él, y pasa de largo. Porque ellos no duermen, si no hacen el mal; pierden el sueño, si no hacen caer a alguien, ya que se alimentan con el pan de la maldad y beben el vino de la violencia. La senda de los justos es como la luz del alba, que va en aumento hasta que es pleno día. Pero el camino de los malos es como una densa oscuridad: ellos no saben dónde van a tropezar. Hijo mío, presta atención a lo que te digo, inclina tu oído a mis palabras. Que ellas no se aparten de tus ojos, guárdalas bien dentro de tu corazón, porque son vida para los que las encuentran y salud para todo ser viviente. Con todo cuidado vigila tu corazón, porque de él brotan las fuentes de la vida. Aparta de ti las palabras perversas y aleja de tus labios la malicia. Que tus ojos miren de frente y tu mirada vaya derecho hacia adelante. Fíjate bien dónde pones los pies y que sean firmes todos tus caminos. No te desvíes ni a derecha ni a izquierda, aparta tus pies lejos del mal.

Palabra de Dios.

Reseña histórica de la vida del Beato Esquiu.

En esta ocasión el siervo de Dios tuvo nuevamente la oportunidad de dar testimonio de Cristo a nivel elevado a partir de una sana filosofía la doctrina de los Santos Padres y fundamentalmente en base a la Revelación contenida en las Sagradas Escritura y en la Tradición de la Iglesia. Mucho tuvo que ver Esquiú en el funcionamiento de este Seminario: renueva textos antiguos por otros más completos y actualizados; traduce algunos al latín, pues lo que correspondía a materias filosóficas y teológicas debía dictarse en la legua de Cicerón; redacto el Reglamento interno del Colegio Seminario; organizo cursos, adapto horarios y prohibió el simple estudio de memoria; promovía la participación activa y creadora de los estudiantes. En lo referente a sus clases, un exalumno comentó: “Las lecciones que dictaba el Padre Esquiú eran tan interesantes que, terminada la hora de clase, sus discípulos le pedían con entusiasmo que continuara por más tiempo, sucediendo con frecuencia que se prolongara hasta pasada la hora de recreo, sin que hubiera sido percibida. El resultado fue el más satisfactorio que podía darse”. Fray Mamerto, al mismo tiempo, era lector de mística y regla de la orden en el convento y bibliotecario de la casa.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

Entonamos un canto eucarístico, para el inicio de la Adoración, y luego iniciamos los misterios del Rosario, según el día.

Día 8° -6 de Diciembre.

Esquiú y la vida de familia.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

De la Carta del Apostol San Pablo a los Efesios (6,1-4).

Hijos, obedezcan a sus padres en el Señor porque esto es lo justo, ya que el primer mandamiento que contiene una promesa es este: Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra. Padres, no irriten a sus hijos; al contrario, edúquenlos, corrigiéndolos y aconsejándolos, según el espíritu del Señor.

Palabra de Dios.

Reseña de la vida del Beato Esquiu.

Esquiú y la vida de familia.

El Beato Esquiú amo a sus padres y hermanos. Sufría cuando no recibía cartas de ellos. Después de vivir trece años en Bolivia, regreso a su amada Piedra Blanca a visitarlos. En el seno familiar aprendió a amar, a rezar, a ser persona, a respetar los valores y principios. Allí en su cuna familiar nació su vocación de ser franciscano y sacerdote. Que importante fue su amada familia en su vida de santidad. Que importante para nosotros que vivimos en otra época, de valorar la familia que tenemos, de velar por ella, de buscar la voluntad de Dios, en la sencillez del hogar. Su casita era una vivienda rural, con paredes de adobe revocadas y blanqueadas y con el techo de barro torneado sostenido por una estructura de tirantes de algarrobo y cañizo. Vivian allí sus hermanos: Rosa, Odorico, Justa, Josefa y Marcelina; su abuela doña Paula y su tía Francisca. Apelamos al testimonio del propio Esquiú que, en octubre de 1858, cuando tenía treinta y dos años escribió una evocación del hogar paterno: “Seis éramos los hijos venturosos de estos padres tiernos que, sin bienes de fortuna y en el humilde estad de labradores, eran felicísimos en la tranquilidad de su virtud…y en las dulzuras de una vida contraída exclusivamente a su familia y a Dios”.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

 

Entonamos un canto eucarístico, para el inicio de la Adoración, y luego iniciamos los misterios del Rosario, según el día.

Día 9° -7 de Diciembre.

Esquiú y su camino de santidad unida a Cristo.

Oración inicial:

Oremos: Concédenos, Señor, recibir siempre el anuncio de la salvación para que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, te sirvamos con santidad y justicia, todos nuestros días. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura de la Palabra de Dios.

 Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. El nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. En él hemos sido redimidos por su sangre y hemos recibido el perdón de los pecados, según la riqueza de su gracia, que Dios derramó sobre nosotros, dándonos toda sabiduría y entendimiento. El nos hizo conocer el misterio de su voluntad, conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en Cristo, para que se cumpliera en la plenitud de los tiempos: reunir todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, bajo un solo jefe, que es Cristo. En él hemos sido constituidos herederos, y destinados de antemano –según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad– a ser aquellos que han  puesto su esperanza en Cristo, para alabanza de su gloria.

Palabra de Dios.

Reseña de la vida del Beato Esquiu.

Fray Mamerto nació en una familia pobre, pero felices y llenos del amor de Dios. Murió en medio de su pueblo pastoreando el rebaño en la Posta del Suncho en medio de esas tierras en donde ardía el sol de enero catamarqueño. Lo entregaba todo, su tiempo, su vida, los regalos que le hacían, y dinero, de vestimenta, hasta el punto de darlo todo, que muchas veces se quedaba sin alimentos para sí. Buscaba llegar al corazón de la gente con palabras sencillas, cálidas, llenas de paciencia y de perdón. Descubrió en los pobres el rostro de Cristo Crucificado. Fue un obispo pobre para los pobres. Recordemos sus palabras: “por lo demás, espero en Dios que ni mis pecados, ni mi experiencia, ni el humilde hábito religioso que llevo, no me harán pusilánime en el cumplimiento de mis deberes, sino que todo es, con la ayuda de Dios, podrá servirme para cumplir hasta la muerte las palabras del Apóstol que dirigí al pueblo en el día en que tomé posesión del Obispado: no soy otra cosa que vuestro siervo en Jesucristo”.

La Eucaristía fue el centro de la vida de todos los Santos y Santas, como lo fue para nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. Por ello ahora uniremos nuestra adoración a la Eucaristía con el rezo del Rosario, amores de todos los Santos.

Entonamos un canto eucarístico, para el inicio de la Adoración, y luego iniciamos los misterios del Rosario, según el día.

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