Quinto día de la Novena. Diciembre 2016
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Santísima Virgen María, Madre de misericordia y seguro refugio de los pecadores! Aquí vengo contrito y humillado a implorar tu poderoso patrocinio. Espero que en tu bondad me reciba y me alcance de tu divino Hijo la gracia de practicar dignamente este devoto ejercicio, consagrado a tu culto bajo el título de VIRGEN DEL VALLE. Te consagro, pues, Madre adorable, desde ahora y para siempre, todas las aspiraciones de mi alma y los suspiros de mi corazón. Prepara mi espíritu ¡oh Madre amorosísima! para que con viva fe, con firme esperanza y con ardiente amor me consagre a tu servicio, y alcance ahora y para siempre, en todas las acciones de mi vida, tu auxilio poderoso y tu protección.
Amén
ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL VALLE
Postrado humildemente a tus pies, ¡oh Virgen Santísima del Valle! vengo, a pesar de mi indignidad, a elegirte por Madre, abogada y protectora, ante Jesús, tu Hijo divino, para amarte, honrarte y servirte fielmente todos los días de mi vida.
Alcánzame de Jesús un vivo horror al pecado; la gracia de vivir y morir en la fe más viva, en la esperanza más firme, en la caridad más ardiente y generosa.
¡Oh Virgen del Valle! Dame el consuelo de que en la hora de mi muerte, entregue mi alma en tus manos, y sea conducido por ti a la gloriosa inmortalidad.
Amén
ORACIÓN
Purísima VIRGEN DEL VALLE, poderosa Abogada nuestra, que llena de ternura para con los devotos peregrinos que se dirigían a tu Santuario, los sostenías en los trabajos y privaciones de sus fatigosos viajes, librándolos de los peligros que amenazaban su salud y su vida, continua protegiendo a tus amantes hijos que acuden a postrarse ante tu trono de gracias, y a todos los demás que te saludan, invocan tu Nombre e imploran tu patrocinio.
Padre Nuestro, tres Avemarías y Gloria.
JACULATORIA para este día: Oh María concebida sin pecado, ruega por nosotros que acudimos a Ti.
OBSEQUIO. Ejercítate hoy en alguna obra de caridad con el prójimo, mejor si la haces con algún pobre peregrino, ya sea la obra espiritual por ejemplo; sufriendo su defectos, ya se material, como dar una limosna.
ORACIÓN FINAL
¡Oh María, Virgen Inmaculada! Yo te saludo con el dulce nombre de MADRE Y SEÑORA DEL VALLE. Bendigo tu santo nombre. Bendigo y alabo a Dios por el momento feliz de tu Concepción inmaculada. En medio de mi profunda miseria doy gracias al Eterno Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, por haberme dado en Ti, Madre amantísima, un guía seguro en mis caminos, consuelo en mis aflicciones y socorro en los peligros de mi vida.
Haz, Madre bendita, que recurra siempre a Ti, y que experimente tu protección en todas las necesidades de mi cuerpo y de mi alma.
