Sexto día de la Novena

SEXTO DÍA DE LA NOVENA

ORACIÓN PREPARATORIA

¡Oh Santísima Virgen María, Madre de misericordia y seguro refugio de los pecadores! Aquí vengo contrito y humillado a implorar tu poderoso patrocinio. Espero que en tu bondad me reciba y me alcance de tu divino Hijo la gracia de practicar dignamente este devoto ejercicio, consagrado a tu culto bajo el título de VIRGEN DEL VALLE. Te consagro, pues, Madre adorable, desde ahora y para siempre, todas las aspiraciones de mi alma y los suspiros de mi corazón. Prepara mi espíritu ¡oh Madre amorosísima! para que con viva fe, con firme esperanza y con ardiente amor me consagre a tu servicio, y alcance ahora y para siempre, en todas las acciones de mi vida, tu auxilio poderoso y tu protección.
Amén

ACTO DE CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DEL VALLE

Postrado humildemente a tus pies, ¡oh Virgen Santísima del Valle! vengo, a pesar de mi indignidad, a elegirte por Madre, abogada y protectora, ante Jesús, tu Hijo divino, para amarte, honrarte y servirte fielmente todos los días de mi vida.
Alcánzame de Jesús un vivo horror al pecado; la gracia de vivir y morir en la fe más viva, en la esperanza más firme, en la caridad más ardiente y generosa.
¡Oh Virgen del Valle! Dame el consuelo de que en la hora de mi muerte, entregue mi alma en tus manos, y sea conducido por ti a la gloriosa inmortalidad.
Amén

ORACIÓN

Purísima VIRGEN DEL VALLE. Corredentora de nuestras almas, cuyas mercedes para con tu amante pueblo fueron tantas, que éste, profundamente agradecido te eligió y juró por su Excelsa Patrona, ofreciéndote sus personas y sus bienes, constituyéndose y declarándose pueblo de hijos tuyos y esclavos de tu Purísima Concepción, también nosotros nos consagramos a Ti y a tu Concepción sin mancha, mirando como nuestro más preciado timbre de gloria el tenerte a Ti por Madre y ensalzar tu egregia y altísima prerrogativa con que el Omnipotente te distinguió en el primer instante de tu ser.

Padre Nuestro, tres Avemarías y Gloria.

JACULATORIA: Oh María, esperanza nuestra, ten misericordia de nosotros.

OBSEQUIO: Renueva la consagración de todas tus cosas a la Santísima Virgen, y en prueba de tu total dependencia, procura hoy vencerte en aquello que conozcas ser más desagradable a nuestra buena Madre María.

ORACIÓN FINAL

¡Oh María, Virgen Inmaculada! Yo te saludo con el dulce nombre de MADRE Y SEÑORA DEL VALLE. Bendigo tu santo nombre. Bendigo y alabo a Dios por el momento feliz de tu Concepción inmaculada. En medio de mi profunda miseria doy gracias al Eterno Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, por haberme dado en Ti, Madre amantísima, un guía seguro en mis caminos, consuelo en mis aflicciones y socorro en los peligros de mi vida.
Haz, Madre bendita, que recurra siempre a Ti, y que experimente tu protección en todas las necesidades de mi cuerpo y de mi alma.
Amén

15337638_1306864356031482_195583988769101285_n. _ downloaded with UR Browser _